18 de junio 2026 - 09:31

Miles de millones de dólares en juego: por qué EEUU debate la liberación de activos iraníes tras el acuerdo

El acceso a recursos bloqueados durante décadas aparece como uno de los mayores beneficios para Teherán dentro del acuerdo que busca poner fin a cuatro meses de guerra. Las delegaciones firmarán el documento este viernes.

Archivo. Tras el acuerdo, Irán podría tener mayor acceso a los activos congelados provenientes de sus exportaciones de petróleo. 

Archivo. Tras el acuerdo, Irán podría tener mayor acceso a los activos congelados provenientes de sus exportaciones de petróleo. 

Depositphotos

El acuerdo entre Estados Unidos e Irán se concretará el próximo viernes en Ginebra, Suiza, y significará el primer entendimiento entre ambas naciones desde que comenzó la guerra aproximadamente cuatro meses atrás. Entre los 14 puntos que conforman el documento, Washington se comprometió a liberar miles de millones de dólares en activos iraníes congelados, una medida que despertó fuertes críticas de sectores políticos y analistas de EEUU que advierten que esos recursos podrían fortalecer al régimen de Teherán y alterar el equilibrio de poder en la región.

Según funcionarios de Washington, el acuerdo de 14 puntos - que entró en vigor el 17 de junio - contempla que Irán pueda acceder nuevamente a fondos bloqueados por sanciones estadounidenses. Sin embargo, todavía no se definió el alcance concreto de ese compromiso, ni está claro si abarcará únicamente los activos retenidos dentro de EEUU o también los recursos inmovilizados en terceros países como consecuencia de las restricciones financieras impuestas por Washington.

Guerra en Medio Oriente: el acuerdo sobre los activos congelados iraníes

El origen de estos activos congelados se remonta a la Revolución Islámica de 1979. Tras la toma de la embajada estadounidense en Teherán y el secuestro de 52 ciudadanos norteamericanos, el entonces presidente Jimmy Carter ordenó bloquear cerca de u$s12.000 millones en depósitos, oro y otros bienes iraníes bajo jurisdicción estadounidense. Dos años después, el Acuerdo de Argel permitió liberar aproximadamente u$s8.000 millones y utilizar el resto para cancelar deudas con bancos occidentales. Con el paso de las décadas y distintos litigios judiciales, los fondos retenidos en Estados Unidos se redujeron hasta rondar los u$s2.000 millones.

Fuera del territorio estadounidense, las cifras son mucho mayores. Las estimaciones sobre activos iraníes congelados en el exterior oscilan entre u$s24.000 millones y más de u$s100.000 millones. Gran parte de esos recursos proviene de exportaciones de petróleo y gas, dos actividades que representan entre el 30% y el 45% de los ingresos del Estado iraní.

trump iran petroleo oro
Las estimaciones sobre activos iraníes congelados en el exterior oscilan entre u$s24.000 millones y más de u$s100.000 millones.

Las estimaciones sobre activos iraníes congelados en el exterior oscilan entre u$s24.000 millones y más de u$s100.000 millones.

Durante los últimos años, la existencia de las sanciones estadounidenses, apoyadas en el rol central del dólar en el sistema financiero global, dificultaron que esos fondos regresaran a Irán y llevaron a numerosos bancos internacionales a evitar operaciones que puedan exponerlos a represalias de Washington.

Para Teherán, acceder a ese dinero es una cuestión crítica. Antes del conflicto, la economía iraní ya mostraba señales de fuerte deterioro, con inflación elevada, crecimiento negativo y una crisis cambiaria que provocó protestas masivas. La guerra agravó el panorama con los bombardeos estadounidenses e israelíes - que dañaron infraestructura clave - y el bloqueo naval, que limitó las exportaciones energéticas.

Como resultado del conflicto prolongado, la producción de petróleo cayó en mayo a su nivel más bajo de los últimos cinco años.

Las críticas en EEUU

En medio de un año electoral, la decisión de EEUU de comenzar a liberar el acceso a los fondos congelados iraníes despertó fuertes críticas a la gestión de Trump. Los sectores más duros de republicanos y demócratas sostienen desde hace años que aliviar la presión económica sobre Irán puede fortalecer su programa nuclear, el desarrollo de misiles y el financiamiento de grupos aliados en Medio Oriente, entre ellos Hamás, Hezbolá y los hutíes de Yemen.

Según la mirada estadounidense, los antecedentes alimentan esa controversia. En 2016, Barack Obama enfrentó cuestionamientos por transferir u$s400 millones a Irán para resolver una disputa vinculada a una operación de armas frustrada décadas atrás.

Por su parte, la administración de Joe Biden impulsó en 2023 la liberación de u$s6.000 millones retenidos en Corea del Sur para fines humanitarios, aunque la iniciativa fue suspendida tras el ataque de Hamas contra Israel del 7 de octubre.

El propio Trump se había mostrado muy crítico a estos entendimientos con Teherán durante su primer mandato. Ejemplo de esto fue lo ocurrido en 2018, cuando Washington se retiró del acuerdo nuclear con Irán por orden del republicano y con fuertes críticas a Obama.

Pero, en su segundo episodio en la Casa Blanca, Trump modificó su postura: “No es nuestro dinero, es su dinero”, afirmó el pasado 17 de junio, luego de que se dieran a conocer algunos detalles del entendimiento. “Si no se las devolvemos, nadie invertiría en el dólar de nuevo", sentenció.

Aun así, las explicaciones del presidente no lograron disipar las críticas dentro de su propio espacio político. Entre quienes mantienen reparos aparece el senador republicano Ted Cruz, uno de los dirigentes que cuestiona la conveniencia de avanzar con el desbloqueo de los activos iraníes.

Te puede interesar