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Derek King, de 14 años, y Alex King, de 13, fueron juzgados como adultos por el asesinato de su padre, Terry King, ocurrido el 26 de noviembre en su casa del poblado de Cantonment, en el extremo noroccidental de Florida.
El juicio captó la atención nacional por la brutalidad del crimen, la edad de los muchachos y la presunta participación de su vecino Ricky Chavis, un pederasta convicto con el que Alex dijo haber tenido relaciones sexuales.
Chavis, de 40 años, fue juzgado la semana pasada por el asesinato de King, pero el veredicto en su caso quedó sellado hasta que finalizara el juicio de los niños. El mes próximo será juzgado por los cargos de actos lascivos con un menor de 16 años.
En otro sorpresivo giro del caso, los fiscales presentaron dos teorías diferentes del asesinato ante los dos jurados. En el juicio de los niños acusaron a los muchachos de haber matado a su padre, mientras en el de Chavis dijeron que él había sido el asesino.
La declaración de culpabilidad por asesinato en segundo grado conlleva la posibilidad de una sentencia de cadena perpetua, pero ofrece también la opción de obtener la libertad bajo palabra.
Alex y Derek King confesaron inicialmente haber asesinado a su padre, ofreciendo detalles que nadie que no hubiera estado presente en la escena del crimen podría haber conocido, dijo la fiscalía.
Pero la defensa argumentó que las confesiones --de las que los muchachos se retractaron posteriormente-- fueron una repetición de la versión que Chavis les relató del crimen.
Según los abogados de la defensa, Chavis convenció a los niños de confesar el asesinato porque podrían salir libres argumentando que habían actuado en defensa propia.
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