Protesta a favor de los Hermanos Musulmanes en El Cairo.
El gobierno de Egipto declaró a la agrupación Hermanos Musulmanes de "organización terrorista", lo que intensificó las detenciones y acciones violentas contra la cofradía.
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El general Abdel Fatah al Sisi, jefe del ejército y hombre fuerte del país prometió "eliminar" a los terroristas y recuperar la "estabilidad".
El primer atentado desde la nueva ley que cataloga de ilegales a miembros de la cofradía tuvo lugar en El Cairo, donde la explosión de una bomba cerca de un micro dejó cinco heridos.
Los vidrios del vehículo estallaron en pedazos por un explosivo colocado al borde de la carretera en esa ciudad.
Se trata del primer atentado en afectar únicamente a civiles desde que los militares derrocaron en julio al presidente islamista Mohamed Mursi, procedente de la cofradía de los Hermanos Musulmanes.
Un general de la policía, Mohamed Gamal, mostró una segunda bomba de fabricación casera, desactivada. Explicó que había sido colocada en un panel publicitario cercano y debía estallar cuando llegasen las fuerzas de seguridad al lugar, tras la primera explosión.
"Iba a ser detonada a distancia", precisó a la AFP el portavoz del ministerio del Interior, Hany Abdel Latif, convencido de que el ataque intenta "aterrorizar a la gente antes del referéndum" constitucional previsto el 14 y 15 de enero.
Desde el derrocamiento y detención de Mursi, Egipto entró en una espiral de violencia. Las autoridades reprimen a fuego y sangre a los islamistas y algunos de éstos, los más radicales, cometen ataques que ya mataron a más de un centenar de policías y soldados.
En tanto, un kamikaze lanzó un coche contra el cuartel general de la policía en Mansura, a un centenar de kilómetros de El Cairo, matando a 15 personas, entre ellas 14 policías.
El movimiento yihadista Ansar Beit al Maqdes, asentado en el Sinaí y afín a Al Qaeda, reivindicó el ataque, que fue condenado "duramente" por los Hermanos Musulmanes.
Pero aún así, los habitantes arremetieron contra la cofradía, dando rienda suelta a su ira. Este grupo yihadista, compuesto sobre todo por beduinos del Sinaí egipcio, critica la entrada de los Hermanos Musulmanes en la arena política y aboga por la acción armada.
Tras el atentado en Mansura, el gobierno responsabilizó al movimiento islamista creado en 1928 en Egipto y lo declaró "organización terrorista".
Como consecuencia de ello, cientos de miles de miembros de la cofradía quedarán sometidos a una ley antiterrorista promulgada en 1992. La fiscalía egipcia dictó prisión preventiva para 18 miembros de la cofradía acusados de pertenecer a un grupo terrorista, informaron los medios estatales.
El portavoz del ministerio del Interior, Hany Abdel Latif, indicó que los dirigentes de la cofradía podrían ser condenados a la pena capital.
Los miembros de los Hermanos Musulmanes no podrán participar en manifestaciones, so pena de cinco años de cárcel.
Además, el diario de la cofradía, "Libertad y Justicia" pasó a ser definitivamente ilegal, al igual que el partido del mismo nombre, que ganó todas las elecciones organizadas desde 2011, año en que una revuelta acabó con tres décadas de presidencia de Hosni Mubarak, que marginó a los Hermanos Musulmanes.
Cualquier persona en posesión de publicaciones o grabaciones de la cofradía puede ser condenada a hasta cinco años de cárcel.
Las autoridades suelen acusar a los Hermanos Musulmanes de ayudar y de financiar los atentados contra las fuerzas de seguridad, pero sin aportar pruebas sobre el presunto vínculo entre los combatientes yihadistas y la cofradía, defensora de un islam político más moderado.
Los Hermanos Musulmanes, salidos de la clandestinidad tras la caída de Mubarak, podrían radicalizarse tras verse desposeídos de una presidencia que alcanzaron en las urnas.
La mayoría de la dirección de esta cofradía se encuentra en prisión, lo que podría llevar a algunos de sus "miembros a abrazar la violencia", señala Omar Ashour, especialista en Oriente Medio de la universidad de Exeter.
Al destituir a Mursi, los militares prometieron una "transición democrática" que debe comenzar con el referéndum constitucional y terminar con elecciones legislativas y presidenciales en 2014.
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