Ejército israelí apresura sus objetivos
-
Avanza la Misión Artemis II de la NASA y preparan el Plan de Objetivos Lunares
-
EEUU: se concretó la salida del jefe del Estado Mayor del Ejército, en medio del conflicto con Irán
Soldados
israelíes
abren fuego
de artillería
sobre
posiciones
de Hizbollah
en el sur
del Líbano.
Las
acciones
militares
volvieron a
ganar en
intensidad
en las
últimas
horas.
Después de siete días de hostilidades y de masivos bombardeos en el Líbano -Israel- ha llegado a tener en el aire cien aviones de forma simultánea-, la fuerza aérea considera que ha mermado en 50 por ciento la capacidad de lanzamiento de cohetes de esa guerrilla.
La edición electrónica del diario «Yediot Aharonot» informó ayer que el jefe del Estado Mayor israelí, general Dan Halutz, ha ordenado a la fuerza aérea destruir todas las posiciones de Hizbollah en el sur del Líbano hasta el próximo sábado, a fin de crear una zona de amortiguación en la que, en el futuro, se despliegue el ejército libanés.
Para ello, el ejército intensificó los bombardeos en esa región desde el domingo por la noche, en una ofensiva en la que participan decenas de aviones F-16, helicópteros de asalto y unidades de artillería, que no han descansado en sus « barridos» de zonas críticas.
Antes de hacerlo, según el diario, pidió a los 60.000 habitantes de 28 aldeas que evacuaran sus viviendas.
Pero los «barridos» no parecen haber debilitado a Hizbollah, que hasta ayer seguía disparando cohetes a un ritmo de más de cien diarios y alcanzando blancos tan estratégicos como la ciudad de Haifa, el centro neurálgico de la industria pesada y las exportaciones del Estado de israel.
Si los ataques aéreos no logran ese objetivo, Israel no descarta ocupar parte del sur del Líbano por un tiempo limitado, hasta que el ejército regular libanés se despliegue en la zona.
El gobierno del primer ministro israelí, Ehud Olmert, teme ahora que las iniciativas internacionales trunquen su proyecto de llevar a cabo una de las asignaturas pendientes de la ONU, la estricta aplicación de la Resolución 1.559.
Ese documento, aprobado tras la evacuación israelí del sur del Líbano, exige el desarme de Hizbollah, su repliegue de la zona fronteriza y el despliegue en su lugar del ejército regular libanés.
Israel es consciente de que en la coyuntura interna libanesa será imposible desarmar a Hizbollah, por lo que antes de un alto el fuego intentará debilitarla lo más posible para que en los próximos años no sea necesaria una nueva campaña.
Según «Yediot Aharonot», el ejército israelí no descarta tampoco terminar la campaña con la cabeza del jeque Hassan Nasralah, secretario general de Hizbollah y quien, desde 1994, cuando Israel eliminó al anterior líder, convirtió ese movimiento en una espada de Damocles para Israel.




Dejá tu comentario