ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

7 de abril 2011 - 23:35

El asesino dejó en una carta instrucciones para su entierro

ver más
La carta que dejó el asesino, Wellington Menezes Oliveira (foto)
El pistolero que asesinó a doce alumnos de una escuela de Río de Janeiro y luego se suicidó dejó una carta con instrucciones para su entierro en la que pide que su cuerpo no sea tocado por "impuros" sin usar guantes y da muestras de fanatismo religioso.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La carta fue encontrada por la policía en uno de los bolsillos de Wellington Menezes de Oliveira, de 23 años, que fue alumno de la escuela pública Tasso da Silveira, situada en el barrio humilde de Realengo (oeste de Río de Janeiro) y convertida en escenario de una matanza sin precedentes en Brasil.

En la misiva, divulgada por la policía, el homicida pide que un "fiel seguidor de Dios" visite su sepultura al menos una vez para que le pida perdón por lo que él hizo y solicita que su casa sea donada a alguna sociedad que cuide de animales abandonados.

También da instrucciones para que su cuerpo sea "lavado" y preparado para el entierro y para que no sea tocado por "impuros" y que sólo lo hagan "los castos o los que perdieron su castidad después del matrimonio y no se involucraron en adulterio".

Igualmente da indicios de la premeditación del crimen al avisar que quiere ser enterrado envuelto sólo en una sábana blanca que él mismo dejó dentro de una bolsa "en la primera sala del primer piso".

Pese a que voceros oficiales dijeron inicialmente que Menezes de Oliveira había hecho menciones en su carta al Islám y a que estaba infectado con el virus del sida, en la misiva mostrada a la prensa no hay tales referencias.

Una hermana adoptiva del homicida admitió en declaraciones a una radio que el joven solía hablar de "cosas de musulmanes" y aseguró que era "muy reservado", al punto de vivir solo y de salir poco de su casa, en donde permanecía todo el tiempo frente a un ordenador.

La mención sobre el sida fue hecha por el subalcalde de la zona oeste de Río de Janeiro, Edmar Teixeira, en declaraciones que concedió a periodistas tras visitar la escuela.

El pistolero, huérfano de padres adoptivos y sin antecedentes criminales, también pide ser enterrado al lado de la sepultura de su madre y la "visita de un fiel seguidor de Dios (...) por lo menos una vez". "Necesito que ore y pida el perdón de Dios por lo que hice", escribió.

Al justificar el deseo de que su vivienda sea cedida a una institución que cuide de animales abandonados asegura que ninguno de sus familiares la necesita y que los animales precisan de "mucha más protección y cariño que los seres humanos, que poseen la ventaja de comunicarse y de trabajar para alimentarse".

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias