Benedicto XVI creó la Autoridad para la Información Financiera. Es un organismo especial para combatir el lavado de dinero y vigilar las operaciones financieras de la Santa Sede. La promulgación de las nuevas leyes "reviste un significado moral y pastoral de largo alcance", indicó el portavoz de la institución.
El papa Benedicto XVI avanza en la transparencia financiera del Vaticano y creó la Autoridad para la Información Financiera, un organismo especial para combatir el lavado de dineros sucios y vigilar las operaciones financieras de la Santa Sede. La decisión se da tres meses después de que el Banco que pertenece a la institución fuera investigado.
La creación de la autoridad de control fue promulgada a través de un decreto o "motu proprio" de Benedicto XVI.
"La Santa Sede aprueba el compromiso de la comunidad internacional" y "quiere hacer suyas las reglas de las que se ha dotado para prevenir y combatir" esos terribles fenómenos, escribió el Papa.
El decreto tiene como objetivo "prevenir y luchar contra el blanqueo de dinero proveniente de actividades criminales y para la financiación de terrorismo", indica la norma.
La promulgación de las nuevas leyes "reviste un significado moral y pastoral de largo alcance", afirmó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, quien resumió la medida con tres palabras: "transparencia, honestidad y responsabilidad".
La autoridad de control vigilará las operaciones financieras de todas las entidades del Vaticano así como la aplicación de las recientes normas europeas antifraude. Con esa decisión, la Santa Sede cumple un paso decisivo para la transparencia de sus transacciones económicas, objeto de graves acusaciones y sospechas por decenios.
Con estas medidas el Vaticano pretende entrar en la llamada "lista blanca" o la lista de Estados que respetan las normas para la lucha contra el lavado de dinero de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y el Grupo de Acción Financiera (GAFI).
El pasado mes de septiembre la Fiscalía de Roma abrió una investigación al Banco Vaticano (IOR), por la que la jueza María Teresa Covatta dispuso la confiscación preventiva de 23 millones de euros de una cuenta corriente del banco Credito Artigiano a nombre del Banco Vaticano.
La Fiscalía indaga, en concreto, dos operaciones bancarias que preveían la transferencia de 220 millones de euros al banco de negocios JP Morgan, en Fráncfort (Alemania), y de otras tres entidades a la Banca del Fucino, por las que, según los investigadores, no se facilitó la información necesaria impuesta por la normativa contra el blanqueo de capitales
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