El Papa Benedicto XVI pidió al continente africano "construir un futuro mejor", en una misa celebrada en la capital angolana de Luanda a la que asistieron un millón de personas.
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El pontífice alemán, quien se encuentra en su primera gira africana de seis días que lo llevó antes a Camerún, pidió en la homilía terminar con las guerras y con las peleas de las tribus para legar a las futuras generaciones un nuevo continente de reconciliación, justicia y paz.
"Vine a África para predicar este mensaje de perdón, esperanza y una nueva vida en el Cristianismo", aclamó ante una gran multitud.
La concurrida misa al aire libre fue el punto culminante de su visita de tres días en Angola, cuya estancia se vio el sábado tristemente ensombrecida por la muerte de dos jóvenes que murieron arrolladas por una avalancha humana cuando se abrieron las puertas del estadio de los Coqueiros de Luanda.
Unas 40 personas resultaron heridas en el trágico incidente.
El pontífice expresó su solidaridad a los familiares afectados por la tragedia.
El Santo Padre insistió a la multitud a no dejarse llevar por el materialismo y la tiranía: "La codicia corrompe al corazón, esclaviza al ser humano y roba a las próximas generaciones los recursos que necesitan para poder construir una sociedad solidaria y justa", advirtió.
Una mentalidad egoísta divide a la familia y conduce inevitablemente a falsas utopías, al abuso de drogas y a la irresponsabilidad sexual, agregó.
Benedicto XVI se dirigió concretamente a las jóvenes generaciones: "Ustedes son la esperanza del futuro, la promesa de un mañana mejor".
A la misa asistieron angoleños y también representantes de tribunales y etnias de África del Sur.
La Iglesia Católica en África tiene la misión de dar al mundo una señal de unidad, apuntó el Papa ante obispos y fieles.
El Papa, que tiene previsto encontrarse con grupos católicos, viajará el lunes de regreso a Roma.
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