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4 de julio 2006 - 00:00

El referendo sólo hizo crecer disputa por la autonomía

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La Paz (EFE, Reuters, ANSA, AFP) - Un entredicho legal dio pie ayer a que tanto los impulsores de las autonomías como los defensores del poder centralista se declararan vencedores en el referendo llevado a cabo el domingo en Bolivia, una discusión que podría dividir más al país y abrir una nueva crisis en la Asamblea Constituyente que se inaugurará el próximo 6 de agosto.

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«¿Está usted de acuerdo, en el marco de la unidad nacional, en dar a la Asamblea Constituyente el mandato vinculante para establecer un régimen de autonomías departamental, aplicable inmediatamente después de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado, en los departamentos donde este referendo tenga mayoría?», fue la enrevesada pregunta sometida el domingo a consideración de los electores. De acuerdo con su interpretación, los cuatro departamentos (provincias) donde ganó el Sí (Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni), según resultados extraoficiales, los únicos hasta ahora disponibles, dan por descontado que su autonomía es un hecho.

Sin embargo, el gobierno del presidente Evo Morales, que respaldó el No, puso en duda la aplicación del modelo autonómico en razón de que el No triunfó en los otros cinco departamentos del país y obtuvo una mayor cantidad de votos a nivel nacional (56,2% a 43,8%).

En línea con lo señalado pocos días antes de la votación por las autoridades electorales, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, advirtió que el referendo «es vinculante a nivel nacional, pero no existe posibilidad de que sea considerado a nivel departamental».

  • Conciliador

  • El vicepresidente, Alvaro García Linera, se expresó de modo similar, aunque intentó conciliar con los autonomistas de los departamentos más ricos del país. «Si bien ganó el No a nivel nacional, hay cuatro departamentos donde ha ganado por mayoría absoluta el Sí y ésta tiene que ser recogida como señal, como demanda, como expectativa y como voluntad ciudadana por los asambleístas» constituyentes, dijo.

    Sumando confusión, Morales anunció de modo ambiguo que se respetará el voto autonómico, aunque recordó que la Constituyente deberá definir también otras clases de autonomías, en defensa de los derechos de las 35 etnias indígenas de Bolivia.

    El sociólogo Raúl Prada, constituyente electo por el Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, afirmó ayer a la emisora de radio «Erbol» que la interpretación de la pregunta «ya no es jurídica, sino política».

    Al informarse que el voto por el Sí se había impuesto por casi 80% de los votos en Santa Cruz, los defensores de esa alternativa -calificados ya como la verdadera y más potente oposición en el país- salieron masivamente a las calles a celebrar. Entre banderas verdiblancas de la región y pancartas con mensajes como «Evo, Fidel y Chávez no pudieron con Santa Cruz», el prefecto (gobernador) regional, Rubén Costas, no dudó en declarar «autónomo» al departamento, el más rico de Bolivia.

    Pero éste no será el único reto de la Asamblea Constituyente, donde, según las proyecciones privadas, Morales controlará una mayoría simple pero no los dos tercios necesarios para imponer su plataforma estatista de izquierda. Ante esto, los analistas recalcaron ayer que, pese a los vaticinios presidenciales de hacerse con entre 70% y 80% de los votos, el MAS no hizo más que ratificar su caudal de 53% logrado en los comicios presidenciales de diciembre. Una situación que obligará al gobierno a negociar con otras bancadas.

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