La inglesa Kate Middleton celebró hoy su cumpleaños número 29, el último que pasó como plebeya antes de su boda, en abril próximo, con el príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión a la Corona británica.
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La futura esposa del príncipe y eventual Reina de Inglaterra, nacida en 1982 en el Hospital Real de Berkshire, en el sur del país, pasó el día "en privado", según informó la residencia real de Clarence House.
Kate celebró su cumpleaños junto a amigos cercanos y su familia, en medio de los preparativos para la boda real prevista para el 29 de abril en la Abadía de Westminster, en el centro de Londres.
La directora de la revista Majesty, Ingrid Seward, afirmó que la prometida del príncipe prefiere disfrutar de la tranquilidad mientras pueda, antes de que se vea inmersa en las numerosas fiestas en las semanas previas al enlace.
Según la experta, "habrá muchas fiestas, así que sólo quiso estar con algunos amigos muy cercanos y la familia". "Probablemente querrá mantener un perfil bajo porque el resto de su vida va a ser de un perfil muy pronunciado", agregó.
En un año, cuando Middleton cumpla 30 años y forme parte de la Familia Real británica o "The Firm" (La Firma), como llama la prensa local a la Realeza, se izarán las banderas del Union Jack en todos los edificios públicos del país para conmemorar la ocasión. Pero aún se desconoce el tratamiento que tendrá la pareja a partir de la boda.
En sólo 110 días, si el príncipe Guillermo elige como título el de duque, posiblemente de Clarence, Cambridge o Sussex, su esposa Kate o "Catheriné' se convertirá en duquesa. Pero si Guillermo decide prescindir de título, convertiría a su esposa en "la princesa Catheriné' o en "Kate de Gales".
La novia también recibirá un escudo de armas o insignia heráldica por parte de la Reina, que estará conformado por los símbolos de la Familia Real y de su propia familia Middleton.
La semana pasada, las autoridades del Palacio de St. James's revelaron que Kate romperá con las estrictas convenciones reales y viajará en automóvil camino a su boda en la Abadía de Westminster, sitio donde son coronados los reyes de Inglaterra desde hace más de 1.000 años, en lugar de en carroza.
Para sus respectivas bodas, la princesa Isabel, en 1947, Diana Spencer en 1981, y Sarah Ferguson, cinco años más tarde, llegaron a la abadía en un carruaje que recorrió previamente las principales calles de Londres.
La ceremonia de abril próximo será oficiada por el Arzobispo de Canterbury, el doctor Rowan Williams, antes de una recepción que ofrecerá la Reina en el Palacio de Buckingham.
El príncipe Carlos ofrecerá a continuación una cena privada, seguida de una fiesta con baile en la que solo estarán presentes los familiares y los amigos más cercanos.
Los futuros esposos, que se conocieron hace ocho años cuando ambos eran estudiantes en la Universidad escocesa de St. Andrews, asistieron este sábado a la boda de unos amigos, en lo que los medios caracterizaron como un "ensayo" para el gran día.
El príncipe vistió chaqué y bromeó con los fotógrafos que lo esperaron fuera de la iglesia, afirmando que aún no era su día, en tanto que Middleton, que llegó por separado, lució vestido y sombrero negros, con bolso y zapatos de taco haciendo juego.
Guillermo y Kate anunciaron su compromiso en noviembre pasado y confirmaron que tras el casamiento vivirán en una casa con establos y jardines orgánicos en el sur de Gales.
Para el día de la boda, el Gobierno decretó feriado nacional y espera que miles de personas se trasladen al centro de Londres para presenciar y saludar a los recién casados por las calles de la ciudad.
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