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En una calorada sesión llevada a cabo en la Cámara de los Comunes, el pedido del bloque de los liberales democráticos en oposición a un envío de tropas sin la aprobación parlamentaria, perdió en la última votación tras conseguir sólo 85 votos, contra 452 votos finales.
De esta manera, el Gobierno consigue su mayoría básica de 367 votos necesarios para proseguir con su plan militar.
Un extenso grupo de parlamentarios laboristas rebeldes se había unido a último momento a la demanda del bloque Liberal Democrático, para exigir al premier británico Tony Blair, que apruebe la creación de una votación parlamentaria anterior al envío de tropas británicas, en cualquier posible ataque militar contra Irak.
Pero tras un debate que duró más de 5 horas en la Cámara baja de Westminster, los parlamentarios acordaron darle total poder al Gobierno laborista para que envíe tropas británicas a Irak sin un debate previo, además de apoyar por unanimidad la moción presentada por Whitehall para apoyar la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU por el regreso de los inspectores de armas a Irak.
El Canciller inglés, Jack Straw indicó que sería "muy irresponsable" ofrecerle un voto "pre-decisión" a los parlamentarios, para aprobar una acción militar con participación británica.
"Si la participación de una fuerza militar se torna necesaria, entonces cualquier decisión tomada por el Gobierno será realizada cuidadosamente, de manera proporcionada y en relación con nuestras obligaciones y derechos internacionales", aseguró Straw a los parlamentarios.
"Cualquier decisión de ataque con tropas británicas será primero puesta delante de la Cámara de los Comunes, tan pronto como el Gobierno haya decidido proseguir con las armas", dijo.
Sin embargo, el laborista del grupo rebelde "anti-guerra", Neil Gerrard, expresó hoy estar "completamente en desacuerdo" con un ataque a Irak y pidió al resto de los parlamentarios rebeldes que sigan luchando a favor de la moción de los liberales democráticos contra el gobierno de Blair.
El Ministro de Relaciones exteriores a la sombra (en la oposición), el conservador Michael Ancram, declaró por su parte que su partido apoyará unánimemente la moción presentada por el Gobierno, la cual apoya totalmente y sin reparos la resolución de la ONU y advierte a Saddam sobre graves consecuencias sino cumple con lo pedido por la comunidad internacional sobre las presuntas armas químicas, nucleares y biológicas de destrucción masiva que le atribuye Washington.