«La empresa israelí (identificada como PAD) recibió autorización del Ministerio de Defensa para exportar esos componentes, bajo declaración de que su destino era Tailandia y son los alemanes quienes aseguran que iban a ser desviados a Teherán», dijo una fuente de ese ministerio. La venta de productos de uso militar a Irán está absolutamente prohibida después de que en el pasado se descubrieran varios escándalos, entre ellos uno que ha llevado a prisión a un destacado empresario israelí y allegado de varios primeros ministros de este país.
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