El PP, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Coalición Canaria (CC), alcanzaron un acuerdo para aprobar la reforma, que elimina la posibilidad de la reagrupación familiar en cadena y establece diversas medidas para luchar contra la inmigración ilegal.
Por su parte, los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió (CiU) se abstuvieron en la votación, no por el contenido de las medidas, sino porque la nueva ley no da a las comunidades autónomas la competencia que ese partido cree necesarias en la gestión de los flujos migratorios.
Por su parte, el resto de las fuerzas políticas votó en contra.