Cientos de miles de personas protestaron por la política anti-terrorista del Gobierno
Madrid (ANSA) - Cientos de miles de personas convocadas por la principal fuerza de la oposición, el centroderechista Partido Popular, marcharon ayer por el centro de Madrid en protesta de la decisión del gobierno de otorgar la prisión atenuada al recluso etarra, Iñaki De Juana Chaos.
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El presidente del PP, Mariano Rajoy, encabezó la marcha, acompañado del secretario general del partido, Angel Acebes, y otros dirigentes del PP, y pidió, en el manifiesto que cerró la marcha, al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que rectifique y deje de buscar con ETA una "paz engañosa".
Banderas españolas, lazos azules y gritos contra Zapatero como "Zapatero, en mi nombre no", "Zapatero, a prisión" y "Zapatero, traidor" pusieron color y sonido a la manifestación.
En algunos carteles se podía leer "Zapatero, anticristo" y "El que ayuda a un asesino es cómplice de un asesinato".
La movilización tuvo por lema "España por la libertad, no más cesiones a ETA" y se desarrolló sin incidentes.
A la demostración asistieron numerosos concejales populares del País Vasco, así como familiares de víctimas, entre ellas las de los dos ecuatorianos, asesinados por ETA en el aeropuerto de Barajas el 30 diciembre pasado.
Según cálculos del Partido Popular, a la manifestación, que se trasladó a lo largo de un kilómetro, entre la Puerta de Alcalá y la Plaza de Colón, acudieron más de 2 millones de personas, mientras que la Delegación del gobierno central en Madrid no facilitó cifras.
La marcha, afirmó Rajoy, fue consecuencia de la "falta de gallardía de un gobierno que pretende disfrazar la humillación con razones de política inteligente y la indignidad con excusas humanitarias", en referencia a los motivos humanitarios que llevaron al gobierno a conceder la prisión atenuada a De Juan Chaos, ante el riesgo de muerte por haber permanecido 115 días en huelga de hambre.
Para Rajoy, la atenuación de la pena se debe a "compromisos previos y al peaje que paga el gobierno a los terroristas para poder negociar".
Su intervención fue respondida por los manifestantes con gritos de "Viva la libertad" y "Viva España", tras lo que sonó el himno nacional, que puso fin a la marcha.
En nombre del gobierno respondió a la manifestación el secretario de estado de Comunicación, Fernando Moraleda, quien reprochó al Partido Popular manifestarse "usando la lucha antiterrorista para hacer oposición al gobierno, algo insólito en la historia de la democracia española y de las democracias europeas".
Antes, el propio Zapatero anticipado que aunque "respetaba" a los manifestantes, no cambiaría su determinación que juzgó como "la más responsable y adecuada" con el fin de evitar el fallecimiento del recluso.
En tanto, la vicejefa de gobierno, María Teresa Fernández, acusó ayer a los populares de haberse transformado "en el partido de la agitación".
La de ayer fue la primera manifestación convocada por el Partido Popular en contra de la política antiterrorista de Zapatero.