Madrid (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Los dos principales contrincantes en los comicios del domingo, el socialista y jefe del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder conservador, Mariano Rajoy, utilizaron toda su artillería para captar a los votantes indecisos y centraron sus promesas de campaña en la desaceleración de la economía.
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Rajoy, líder del PP, utilizó la economía para tratar de modificar los sondeos que lo dan como perdedor de los comicios ante Zapatero, quien frente a la preocupación «repentina» de su rival, según él, por la subida de los precios, le dijo en el debate televisivo del pasado lunes: «A usted la economía le importa un bledo».
El aspirante a ministro de Economía, Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa y figura estrella del PP, afirmó en relación a la desaceleración que «la fiesta se acabó. Será una crisis larga» y «se va a poner peor», si tras el 9 de marzo permanece el Partido socialista (PSOE) en el gobierno.
A su juicio, el gobierno de Zapatero «debía haber aprovechado para pasar de un país de consumo y ladrillo, de sol y playa y de precios baratos a un país de calidad».
Sin embargo, según los analistas, Pizarro ha defraudado las expectativas que había creado al anunciar el PP su incorporación a las listas de Madrid y perdió el debate televisivo frente al ministro de economía, Pedro Solbes.
Futuro
Consciente de la debilidad de Pizarro, Rajoy habría exhibido, por primera vez en campaña, a Rodrigo Rato, ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ministro de economía del gobierno de José María Aznar, ayer en un mitin en Cataluña, aunque no habló.
Rajoy aprovechó su presencia para proclamar a los asistentes: «Si no vives mejor que hace cuatro años, si tienes dudas sobre el futuro, cambia, atrévete a cambiar, porque yo voy a hacer una política económica como la que hizo Rodrigo Rato».
Zapatero, que centró la campaña en sus reformas sociales, aprovechó el segundo debate televisivo del pasado lunes para anunciar una «batería de acciones para reactivar la economía ante la desaceleración que se vive a nivel mundial», entre las que adelantó un plan de infraestructuras, la construcción de 150.000 viviendas de protección oficial y planes de reciclaje de desocupados del sector de la construcción.
Además, el jefe de gobierno se comprometió a crear dos millones de empleos, subir las pensiones y aumentar el salario mínimo.
Por su parte, Rajoy afirmó en una entrevista que publica hoy el diario «El País» que, si gana las elecciones, pondrá en marcha un «plan estratégico para la competitividad de la economía española», lo que constituye, según afirma el presidente del Círculo de Empresarios, Claudio Boada, en el diario «ABC» el «gran desafío económico a medio y largo plazo».
Este diario publicó ayer, citando datos de las principales promotoras inmobiliarias, que la crisis en la construcción de las viviendas en España generará 1,14 millones de desocupados este año.
En los últimos doce meses, el desempleo en la construcción aumentó 36,1%, 81.007 personas, 20% de las cuales son extranjeros. En 2008 se van a iniciar 72% menos de viviendas que en 2007, lo que supondrá construir 192.878 viviendas nuevas frente a las 688.851 de 2007.
El desempleo subió en febrero pasado por quinto mes consecutivo, alcanzando a 53.406 personas, según datos oficiales, y se sitúa en 11,57%.
Medidas
Cualquier medida que tome el gobierno que salga de las urnas este domingo para mitigar la desaceleración económica, «no evitará que la tasa de crecimiento disminuya este año hasta el entorno de 2,5%», escribió el diario «El País» en un editorial.
El Producto Bruto Interno (PBI) creció en los últimos diez años por encima de 3% -en 2007 fue de 3,8%-, con la excepción de 2002, datos que llevaron a Zapatero a proclamar que España está «en la Liga de Campeones de las economías mundiales» y que «ha superado a Italia, por primera vez, en PBI por habitante» así como a presumir que es la octava potencia mundial y que alcanzó en 2007 un superávit fiscal de 2,23% del PBI, el mejor de la democracia.
Solbes anunció que, si los socialistas ganan las elecciones, este superávit se destinará a reducir la deuda, a aumentar el gasto social y a rebajar los impuestos, recurso utilizado también por el PP para pedir el voto.
Ante estos datos macroeconómicos expuestos por el gobierno, Rajoy dijo que él iba «a hablar de lo que afecta fundamentalmente a los españoles y de cómo no consiguen llegar a final de mes».
El Indice de Precios al Consumo (IPC) terminó en 4,2 por ciento en 2007 y este año, según el servicio de estudios de las cajas de ahorro, acabará en 2,9%, mientras la inflación tocará 3,8%, un punto más que en 2007. «Si vives mejor que hace cuatro años, votá a Zapatero, pero si estás peor, si tienes dudas sobre tu futuro económico, atrévete a cambiar», insistió ayer Rajoy en un mitin en Cataluña.
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