En una entrevista, Berlusconi también aclaró que él mismo se haría cargo de la cancillería por al menos seis meses -período superior al esperado- porque quería hacer cambios importantes en el ministerio y darle una connotación proempresarial.
La renuncia de Ruggiero, el ministro más proeuropeo del gabinete, envió señales estremecedoras a todo el continente y el ministro francés de Finanzas,