En una nueva amenaza que pone en alerta al comercio internacional de petróleo, Irán advirtió este miércoles que podría bloquear todas las exportaciones de energía de Medio Oriente luego de que Washington restableciera el bloqueo sobre sus puertos y embarcaciones. Más allá de las amenazas, ambos países intercambian ataques por quinto día consecutivo.
Irán endurece su postura y amenaza con paralizar todas las exportaciones de energía de Medio Oriente
Tras varios días de hostilidades cruzadas, Teherán volvió a amenazar con medidas que podrían poner en riesgo el comercio energético global. La nueva escalada del conflicto entre ambos países tiene lugar luego de las negociaciones fallidas entre los representantes diplomáticos.
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Tras militarizar el estrecho de Ormuz, Irán apunta al Mar Rojo como nuevo punto de presión
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Irán ratificó que Ormuz permanecerá cerrado hasta que EEUU cese los ataques
Archivo. La nueva escalada del conflicto en Medio Oriente eleva las alertas del sector energético.
Desde la entrada en vigor del bloqueo estadounidense, el foco volvió a estar puesto sobre el estrecho de Ormuz, paso marítimo por donde navegan el 20% del gas licuado natural y el petróleo del mundo. Así, Teherán ratificó la paralización del tránsito en el pasaje estratégico y avanzó con serie de ataques contra países de la región que albergan bases militares estadounidenses.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria sostuvo: "Las exportaciones regionales de energía se comparten entre todos o se les niegan a todos". Además, confirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que "cesen las atrocidades de Estados Unidos".
Irán sostiene que el bloqueo rompe el acuerdo provisional
El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, aseguró que la decisión de Washington "desmanteló, en cierto modo, el memorándum de Islamabad", el acuerdo temporal que había sido firmado caso un mes atrás y que acordaba mantener abierto el estrecho de Ormuz y crear condiciones para avanzar hacia una negociación de paz. Sin embargo, las conversaciones posteriores entre representantes de ambas naciones no llegaron a buen puerto.
Mientras tanto, la escalada militar continuó impulsando el precio internacional del petróleo, que volvió a subir este miércoles tras alcanzar el martes su valor más alto en un mes.
En este escenario, EEUU denunció que Irán atacó siete buques mercantes en el estrecho de Ormuz durante la última semana, con un saldo de casi una docena de tripulantes muertos, desaparecidos o heridos. Al mismo tiempo, Teherán lanzó bombardeos sobre Bahréin, Jordania y Kuwait, tres países que albergan fuerzas estadounidenses.
Por su parte la portavoz del Gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, al menos 30 civiles murieron en los últimos días como consecuencia de los ataques estadounidenses en el sur del país. Además, siete militares iraníes fallecieron en un bombardeo contra la base de Bampur y otras 260 personas resultaron heridas durante los ataques registrados durante la noche, de acuerdo a las cifras dadas por el Ministerio de Salud.
Trump amenaza con atacar infraestructura
En medio de la escalada, Donald Trump endureció su discurso y advirtió que ordenará ataques contra infraestructura iraní si no se alcanza un acuerdo en los próximos días: “La semana que viene la cosa se pone muy fea para ellos, porque la semana que viene llegan las centrales eléctricas. La semana que viene llegan los puentes”, afirmó durante una entrevista con Fox News.
“Vamos a inutilizar todas sus centrales eléctricas. Vamos a inutilizar todos sus puentes a menos que se sienten a la mesa a negociar”, agregó.
Según Axios, el mandatario mantuvo el martes una reunión en la Sala de Crisis para analizar una ofensiva de mayor escala con el objetivo de presionar a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz.
Trump también aseguró que negociadores estadounidenses retomaron contactos con representantes iraníes para intentar alcanzar un acuerdo y sostuvo que los objetivos energéticos quedarían para una etapa posterior, aunque reiteró que podrían ser atacados si fracasan las conversaciones.
La amenaza sobre el Mar Rojo
El estrecho de Ormuz se convirtió desde febrero en uno de los principales focos de tensión del enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán. Con una marcada inferioridad militar frente a Washington, Teherán utilizó el control de ese paso marítimo como una herramienta de presión y negociación. Ahora, en medio de una nueva escalada del conflicto, comienza a dar señales de que podría redoblar la apuesta y recurrir a los hutíes de Yemen para bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, un corredor clave que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por donde transita una parte significativa del comercio mundial.
La hipótesis gana fuerza mientras Estados Unidos intensifica sus ataques sobre territorio iraní y, en paralelo, aumentan las operaciones de los hutíes. Para los especialistas, la estrategia de Teherán apunta a extender la presión más allá del Golfo Pérsico y poner bajo amenaza dos de las rutas energéticas más importantes del planeta.
En ese contexto, Mohammed al-Farah, integrante del buró político de Ansarullah, el movimiento hutí, acusó a Estados Unidos de alentar a Arabia Saudita a lanzar una ofensiva contra Yemen y advirtió sobre las consecuencias de una mayor escalada. "Si la situación actual se agrava, el estrecho de Bab el-Mandeb y el estrecho de Ormuz se cerrarán mediante una alianza operativa. Los precios del petróleo se dispararían entonces hasta los u$s200 el barril, lo que supondría un duro golpe", afirmó.
Para los analistas, si Ormuz constituye el principal activo geopolítico de Irán, Bab el-Mandeb representa una segunda carta de alto impacto para condicionar el comercio marítimo internacional.
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