Filipinas y los Estados Unidos iniciaron ayer ejercicios militares conjuntos en el primer gran despliegue más allá de las fronteras de Afganistán en el marco de la ofensiva antiterrorista. El grupo musulmán Abu Sayyaf protagonizó diversos atentados y acciones violentas en los últimos años, entre ellos, el secuestro de turistas occidentales y locales, y los EE.UU. consideran que tiene serias vinculaciones con Al-Qaeda.
«Estamos aquí para aumentar la capacidad de las fuerzas armadas de ambos países y ayudar a eliminar la plaga de Abu Sayyaf», dijo el embajador estadounidense,
En el mismo sentido, la consejera de Seguridad Interior,
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