El presidente cubano, Fidel Castro,rechazó el plan norteamericano de transición para su país que impulsa el titular de la Casa Blanca, George W. Bush, y dijo irónicamente a Estados Unidos que "no se asuste" pues no piensa llegar a los 100 años en el poder.
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Castro encabezó el acto central ante unas 100 mil personas por el 53 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, acción armada que lideró y está considerada el preludio del triunfo revolucionario en 1959.
"Hay ya no sé cuántos miles de ciudadanos en este país y habrán cada vez más que rebasen incluso la cifra de los 100 años. Pero no se asusten nuestros vecinitos del norte que no estoy pensando en estar ejerciendo funciones a esa edad", afirmó con sorna Castro, quien en agosto cumplirá 80 años.
Respecto de su extenso mandato, que ya lleva 47 años, aseguró: "nunca luché para eso. Sí lucharé toda mi vida, hasta el último segundo mientras tenga uso de razón, para hacer algo bueno, hacer algo útil. Todos hemos aprendido a ser mejores con cada año que nos pasa por encima a todos los revolucionarios.El ser humano se enaltece cuando hace algo por los demás", sostuvo.
Castro fustigó el plan lanzado recientemente por la Casa Blanca para promover cambios políticos y aportar a una "transición" cuando él ya no esté en el poder.
Ese plan destina un fondo de 80 millones de dólares a la oposición en Cuba, ilegal para La Habana por considerarla "contrarrevolucionaria".
"Granma (cuya capital es Bayamo) no necesita ningún plan de transición yanqui para alfabetizar, vacunar y atender la salud de nuestra población porque tenemos hoy lo que la población de Estados Unidos no tiene, lo que decenas de millones de norteamericanos -más de 40 millones- no tiene", aseguró Castro.
"Habría que decirle al señor (George W.) Bush y a otros que hablan de planes de transición que vengan a Granma para que vean lo que es progreso en la alfabetización, (...) Pueden ir a cualquier lugar del país pero los invitamos a Granma", añadió.
Acompañaron al presidente cubano funcionarios y dirigentes del Partido Comunista, entre ellos el vicepresidente Carlos Lage y el Jefe del Parlamento, Ricardo Alarcón.
También asistieron a los festejos veteranos combatientes del asalto al Moncada, en 1953, y expedicionarios del yate "Granma",la pequeña nave que en 1956 desembarcó en la costa este con Castro a la cabeza para dar inicio de la guerra de guerrillas contra el régimen de Fulgencio Batista.
El asalto a los Cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo y donde tiene lugar el festejo central, fue la primera acción armada de los rebeldes liderados por Castro en 1953 que, aunque frustrada, significó una victoria política que culminó en el triunfo revolucionario en 1959.
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