La Habana (EFE, AFP) - Un año después de haber delegado el poder por una grave enfermedad que lo mantiene alejado de la vida pública, el convaleciente líder cubano, Fidel Castro, afirmó que el país marcha hacia adelante en un nuevo artículo en el que no habla de su estado de salud ni arroja luces sobre su papel en el futuro.
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En la «reflexión» publicada ayer por el diario oficial «Granma», Castro, que el próximo día 13 cumplirá 81 años, dice que se siente acosado «con preguntas» sobre cuándo volverá al poder y asegura que va a luchar sin descanso para recuperarse.
Bajo el título «La llama eterna», el artículo rompe el silencio del dictador sobre los asuntos políticos, aunque no despeja las dudas sobre su hipotética vuelta al poder o la posible delegación definitiva de sus cargos en su hermano Raúl, presidente provisional de Cuba desde el 31 de julio de 2006.
«El propio Raúl se ha encargado de responder que cada decisión importante a medida que me iba recuperando era consultada conmigo. ¿Qué haré? Luchar sin descanso como lo hice toda la vida», afirma.
En este aniversario «comparto con el pueblo la satisfacción de observar que lo prometido se ajusta a la inconmovible realidad: Raúl, el Partido, el gobierno, la Asamblea Nacional, la Juventud Comunista y las organizaciones de masas y sociales, encabezados por los trabajadores, marchan adelante guiados por el principio inviolable de la unidad», sostiene.
«La lucha debe ser implacable, contra nuestras propias deficiencias y contra el enemigo insolente que intenta apoderarse de Cuba», señala Castro en una clara alusión a EE.UU., su principal enemigo y blanco frecuente de sus críticas en las « reflexiones» que ha publicado desde el pasado marzo.
Pocos días después de que Raúl Castro, en su discurso del 26 de julio, la fecha más importante de la revolución, lanzó una oferta de diálogo al presidente que sucederá a George Bush en la Casa Blanca, el jefe de la revolución insiste en que no hay negociación posible con Washington.
«Nadie se haga la menor ilusión de que el imperio, que lleva en sí los genes de su propia destrucción, negociará con Cuba», afirma.
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