Momento en que Nicolas Sarkozy emite su voto en los comicios municipales del país.
La victoria de la oposición socialista en la primera vuelta de las elecciones municipales francesas celebradas hoy es una "advertencia" para el partido del presidente francés, Nicolas Sarkozy, cuya popularidad está en caída libre desde que llegó al poder hace menos de un año.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El resultado de las municipales es "incierto y más equilibrado" respecto a cuanto anunciaban los sondeos, minimizó el primer ministro Francois Fillon, intentando animar a la movilización de los electores de derecha para el segundo turno del domingo próximo.
Pero el voto, definido como "punitivo", contra Sarkozy (47,5% para la izquierda, 40% para la derecha) fue el resultado del primer turno.
Según los socialistas y el centro el resultado es "una advertencia" para el presidente y su gobierno.
Sin embargo nada es definitivo, ya que en casi todas las grandes ciudades se irá a un balotaje para elegir a los alcaldes.
Si bien la izquierda se impuso a la derecha en Rouen, en Burdeos, en cambio conserva al ex premier Alain Juppe.
En París, el socialista Bertrand Delanoe se alzó con el 41,9 por ciento de los votos, una ventaja por encima del logrado por la candidata del oficialita partido de la Unión para la Mayoría Popular (UMP), Francoise de Panafieu, con el 27,7 por ciento.
La izquierda avanzó en Lyon, Lille -donde ya gobernaba- y en Estrasburgo, que estaba en manos de la derecha, mientras se encuentra cabeza a cabeza en Toulouse y Marsella, la ciudad símbolo gobernante de la derecha.
La mayoría de derecha subrayó hoy el perfil local del voto, no destinado a cambiar la acción del gobierno.
Nicolas Sarkozy, quien llegó sonriente a sufragar, se presentó sin su esposa la modelo y cantante italiana Carla Bruni, no inscrita en las listas electorales, quien ya le había dicho que no se deberá "distraer" por el voto de hoy.
"Fui elegido por cinco años, tengo una ruta que seguir, aquella de la modernización de Francia, la mantendré", declaró el presidente.
La izquierda alzó en cambio la voz con Segolene Royal, la ex rival de Sarkozy en las pasadas elecciones presidenciales.
"Los resultados de hoy son un voto punitivo pero también de esperanza, porque se inventa un nuevo modo de actuar y de estar juntos", sostiene.
El domingo próximo, sostuvo Royal, sirve "una victoria definitiva" para dar un giro a una Francia que está "mal comandada, mal gobernada y es aún un país en riesgo".
Según el último sondeo de la BVA-Orange-Express, el 50 por ciento de los franceses sostiene en realidad que la eventual pérdida de "varias grandes ciudades" por parte de la derecha representaría una "derrota personal" para Sarkozy.
A estas elecciones fueron convocados 44 millones de personas para elegir alcaldes y consejeros de 36.786 comunas y consejeros de 2.020 cantones.
Dejá tu comentario