Un edificio de la ciudad de Misrata alcanzado por uno de los 100 misiles que lanzaron tropas de Gadafi.
Al menos cuatro personas murieron en Libia, donde continúan los enfrentamientos entre los rebeldes y las fuerzas del líder Muamar al Gadafi en varias partes del país. Al menos cuatro personas murieron y 30 resultaron heridas en la ciudad de Brega, en el este del país, informó la cadena Al Arabiya en base a datos de testigos.
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En la ciudad se produjo un fuerte tiroteo, mientras los rebeldes planeaban avanzar hacia el oeste. El Consejo de Transición Nacional de Bengasi indicó hoy que las fuerzas rebeldes llegaron a las afueras de Brega.
Las tropas gubernamentales continuaron sus ataques contra Misurata. Los habitantes de la tercera mayor ciudad de Libia volvieron a demandar ayuda, ante el asedio y aislamiento al que las tropas de Gadafi tienen sometida la ciudad.
La organización Médicos sin Fronteras (MSF) advirtió que los hospitales en Misurata están abarrotados de heridos. "Desde hace semanas los médicos intentan desesperadamente manejar el aluvión de pacientes. Tienen muy poco personal y material para tratar a los heridos y a los enfermos crónicos", declaró Morten Rostrup, de MSF.
Las fuerzas leales al régimen han intensificado en los últimos días la presión sobre Misurata en respuesta al creciente apoyo político de los rebeldes, indicó un residente de esa ciudad.
"Gadafi está intentado tomar Misurata tan pronto como sea posible antes de que la OTAN decida llevar a cabo cualquier intervención en tierra", sostuvo el ciudadano en un mensaje de voz colgado en Internet.
"Toda la gente está contra Gadafi, pero él está tratando de dominarles por la fuerza, con armas, francotiradores y controlando los medios", agregó. Pese a la presión de la OTAN, testigos afirman que cualquier congregación en la ciudad occidental de Libia se convierte de inmediato en un objetivo para los leales a Gadafi.
"Apreciamos lo que la OTAN ha estado haciendo, pero se puede hacer más", dijo otro residente de Misurata. La ciudad portuaria, una ciudad clave considerada como puerta hacia Trípoli, lleva unos dos meses bajo continuos ataques. De acuerdo con los rebeldes, hasta la fecha han sido asesinadas al menos 1.000 personas.
Grupos independientes de derechos humanos denunciaron antes que las fuerzas de Gadafi están empleando bombas de racimo para atacar la ciudad portuaria. En la noche del miércoles explotaron al menos tres de estas bombas sobre la ciudad de Misurata, indicó la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) en Nueva York.
La munición descubierta por un periodista del diario "The New York Times" fue examinada por expertos e identificada como granadas de mortero de fabricación española. Las bombas de racimo son bombas o granadas que se abren cuando están en el aire y dejan caer gran cantidad de artefactos explosivos más pequeños.
El explosivo está proscrito desde 2010 en virtud de la convención internacional contra las bombas de racimo, aunque Libia está entre los países que no han firmado el tratado. Según HRW, la munición inspeccionada en Misurata fue fabricada en 2007. Por su parte, la televisión estatal dijo que el gobierno rechazas estas acusaciones.
En tanto, la OTAN reportó hoy la destrucción de cuatro o cinco depósitos de municiones cerca de las ciudades libias de Sirte y Trípoli el viernes, en un total de 145 operativos aéreos y 58 bombardeos.
Las fuerzas de la coalición internacional también destruyeron dos tanques cerca de Al Sintan y otros dos cerca de Misurata. El número de operativos del viernes es similar al de días anteriores. Las fuerzas internacionales han realizado 1.087 operaciones áreas desde que la OTAN asumió el mando de la misión el 31 de marzo, agregó la alianza atlántica desde Bruselas.
El diario "The Washington Post" indicó hoy en su edición online que los países de la OTAN se empiezan a quedar sin bombas de precisión cuatro semanas después del comienzo de la misión militar en Libia.
Ello demuestra la limitada capacidad de Francia, Reino Unido y otros Estados europeos para llevar a cabo incluso un operativo militar de dimensiones relativamente pequeñas, citó el rotativo a oficiales de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Por otra parte, Alemania quiere destinar a fines humanitarios los fondos congelados al régimen de Gadafi, según un documento al que tuvo acceso el semanario "Der Spiegel".
Una nota interna del ministro de Economía, Rainer Brüderle, sugiere impulsar una iniciativa en la Unión Europea (UE) para transferir el dinero del régimen a una cuenta de Naciones Unidas, señala la revista en su edición del próximo lunes.
"La ONU podría pagar con eso envíos humanitarios para mitigar las necesidades de la población en todo Libia", explica Brüderle en el documento.
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