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Taylor afirmó en la corte militar de Osnabruck, Alemania, que las fotografías tomadas por los soldados del Regimiento de Fusileros Reales a prisioneros iraquíes "servirían para impedir que otros siguieran robando y saqueando alimentos".
Sin embargo, la Fiscalía que investiga los casos indicó que los soldados acusados "fueron mucho más lejos" que las órdenes de Taylor, al fotografiar a los detenidos iraquíes mientras les hacían simular vejaciones sexuales o mientras eran golpeados salvajemente.
La investigación vio 22 fotografías tomadas por uno de los soldados en cuestión, algunas de las cuales fueron publicadas esta semana en la prensa británica.
Las torturas se remontan a mayo de 2003 y los acusados son los soldados Darren Larkin, Daniel Kenyon y Mark Cooley. Esas imágenes fueron calificadas este miércoles de "aberrantes y terribles" por el premier Tony Blair, cuyo gobierno.
Taylor admitió, además, que pidió a sus oficiales detener a sospechosos que saquearan comercios o tiendas de alimentos tras el derrocamiento del régimen de Saddam Hussein y que "los escarmentaran duramente".
"El plan era detener al mayor número posible de saqueadores, escarmentarlos por una hora y luego detenerlos", indicó el general.
Ese operativo, llamado "Alí Baba y los 40 ladrones" en referencia a la popular fábula árabe, fue puesto en práctica en el campo de ayuda y socorro "Canasta de Pan", a pocos kilómetros de Basora, al sur de Irak.
"Parecía que no había otra forma de prevenir los saqueos, y evitar lo que la población local esperaba de nosotros, que les disparáramos a los ladrones", explicó el alto militar a la corte.
Esta semana, uno de los abogados querellantes de la Fiscalía afirmó que el plan "Alí Baba" estuvo en contra de la Convención de Ginebra por los Derechos Humanos.
Ayer, el juez que entiende en la causa, Michael Hunter, pidió cautela a los medios de información y personalidades de la política, para que se abstuvieran de hacer comentarios sobre el caso, para no perjudicar la imparcialidad de la investigación. "Pido que se tome mucho cuidado a la hora de hacer comentarios públicos, para no perjudicar la imparcialidad de este juicio", declaró el magistrado.
La investigación podría concluir a mediados de febrero, con duras penas para los soldados acusados. La noticia se conoce pocos días después que un soldado estadounidense fue sentenciado a 10 años de cárcel por una corte militar, tras ser hallado culpable de torturar a prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib, al oeste de Bagdad.
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