Vladimir Putin no descartó dialogar con el presidente electo de Ucrania.
El presidente ruso, Vladimir Putin, tendió la mano al presidente electo ucraniano Petro Poroshenko y respondió a las críticas de EEUU, que lo acusa de apoyar a los separatistas de Ucrania del este, en momentos en que se celebra en Bruselas una reunión del G7.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En una entrevista con una radio y un canal de televisión francés, Putin no descartó un encuentro con Poroshenko. "No voy a evitar a nadie y evidentemente hablaré con todo el mundo", declaró.
En cuanto a las acusaciones de Washnigton de que Moscú envió tropas a Ucrania para defender a los rebeldes prorrusos, Putin reaccionó: "¿Pruebas? ¡Qué las muestren!", desafió Putin en una entrevista con una radio y un canal de televisión francés en respuesta a las recientes acusaciones de Estados Unidos de dejar pasar "combatientes y armas" a través de su frontera con Ucrania.
"Afirmar es una cosa. Tener pruebas es otra cosa. Les repito: no hay ninguna fuerza rusa, ningún instructor ruso en el sureste de Ucrania. No la hubo ni la habrá", afirmó Putin.
En tanto, los mandatarios del G7 en un proyecto de comunicado al que tuvo acceso la AFP declararon que alientan "a Rusia a que inicie un diálogo franco y abierto, principalmente con Ucrania, con el objetivo de consolidar una solución política".
Asimismo, en Varsovia, el presidente estadounidense Barack Obama pronunció un firme discurso contra Rusia denunciando las "maniobras opacas" y "la agresión" de Moscú en Ucrania.
"No aceptaremos nunca la ocupación de Crimea por Rusia ni las violaciones de la soberanía de Ucrania", dijo el mandatario, quien reiteró que la libertad en Europa no está "garantizada" automáticamente.
En Bruselas, los líderes del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón) se reunieron en una cumbre destinada a mostrar su apoyo a Poroshenko, -con quien Obama se reunió este miércoles- e instar nuevamente a Moscú a que reduzca la tensión con Ucrania y entable un diálogo con su vecino.
Esta cumbre es la primera que celebran las siete potencias económicas mundiales en 17 años sin la participación de Rusia, invitada a estas reuniones informales en 1998.
Inicialmente el G8 debía reunirse en Sochi en estas fechas pero tras la anexión de Crimea por Rusia, los líderes del G7 reunidos en La Haya a fines de marzo decidieron cancelar la cita rusa y organizar una en Bruselas.
Esta cumbre se lleva a cabo justo antes de las ceremonias por el 70º aniversario del desembarco aliado en Francia este viernes, a las que asistirá el presidente ucraniano así como Vladimir Putin, que el jueves por la noche se reunirá por separado con su homólogo francés, François Hollande, y británico David Cameron, y el viernes por la mañana con Angela Merkel.
Durante la cena de trabajo, los líderes del G7 volverán a evocar la posibilidad de incrementar las sanciones contra Moscú, aunque ninguna decisión debía ser tomada en esta ocasión, según una fuente diplomática.
"Algunos, entre ellos los estadounidenses, están favor de aplicar nuevas sanciones pero otros estiman que sería contraproductivo que éste fuera el mensaje principal" de la reunión, indicó una fuente diplomática francesa.
El G7 tiene "una ocasión que debe aprovechar (...). La prioridad es la de alcanzar una solución política y diplomática aprovechando la ocasión que constituye la elección del presidente ucraniano", estimó una fuente europea.
Si no avanza el diálogo con Rusia "dejaremos en claro (...) que las sanciones siguen encima la mesa", dijo Merkel al llegar a la cumbre.
Por su parte, durante su entrevista Putin afirmó que "la política más agresiva, la más severa" es "la política estadounidense".
"No tenemos casi fuerzas militares en el extranjero y mire: en todas partes del mundo, hay bases militares estadounidenses (...). Se inmiscuyen en los asuntos internos de tal o cual país: por lo tanto es difícil acusarnos de violación", declaró.
El martes un responsable de la OTAN indicó que la mayoría de las tropas rusas "se retiraron de la frontera" con Ucrania. Según la Alianza y Estados Unidos, Rusia desplegó hasta 40.000 soldados en la frontera con Ucrania así como tanques, aviones y helicópteros de combate.
Lo que preocupa no obstante a las potencias occidentales es el presunto apoyo de Moscú a los separatistas, con "combatientes y armas" para el este de Ucrania, tema que será discutido en la reunión de Bruselas.
Dejá tu comentario