El presidente estadounidense, Barack Obama, dio un nuevo paso para intentar acercar posiciones con Cuba. Deslizó que está dispuesto a una "nueva relación" aunque condicionó su giro -hasta un posible levantamiento del embargo- a la espera de "señales" positivas por parte de las autoridades cubanas.
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Obama reclamó a La Habana la liberación de presos políticos y protección de los derechos humanos de los habitantes de la isla: "Estamos tratando de mandar una señal de que estamos abiertos a una nueva relación si Cuba toma los pasos apropiados", como el "respeto de los derechos humanos" y permitir que "el pueblo cubano pueda elegir su propio destino", añadió.
"Si vemos movimientos positivos, responderemos de manera positiva", señaló el mandatario estadounidense cuando fue consultado si está dispuesto a levantar el embargo estadounidense sobre Cuba.
Obama aseguró que no quería "quedar atrapado en la mentalidad de la Guerra Fría" y que Washington intentó mejorar los lazos con la isla de Gobierno comunista al cambiar las normas sobre remesas y viajes. Pero, añadió, que esperaba señales de Cuba, como la liberación de presos políticos y garantías de derechos humanos básicos.
El mandatario urgió a Cuba, que soporta un embargo estadounidense desde hace cinco décadas, que se una a la ola de cambios democráticos que se han producido en el mundo árabe este año y que en décadas pasadas derrocaron a dictadores en América Latina. "Ha llegado el momento para que pase lo mismo en Cuba", remarcó en una sesión de preguntas y respuestas con medios de prensa hispanos.
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