Fuerzas de la coalición bombardearon ayer un lugar en una zona residencial de Bagdad donde habría estado Saddam Hussein, sus hijos y otros jefes del régimen. Al cierre de esta edición no había confirmación si el líder iraquí había sido alcanzado por el ataque. Tampoco si realmente se encontraba en ese edificio. Según fuentes del Pentágono, información de inteligencia indicaba que Saddam estaba reunido en ese sitio y se decidió el ataque.
La información fue enviada al Comando Central de las fuerzas estadounidenses que combaten en Irak, que de inmediato autorizó a una escuadrilla para que pusiera en práctica una misión de combate para destruir el blanco.
De esta manera, se cerraba una de las jornadas más tensas y de mayor actividad desde el inicio de la guerra.
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