Putin y Sharon almorzaron hoy en la residencia del primer ministro israelí en Jerusalén.
Al término del almuerzo, Sharon manifestó su agradecimiento al presidente ruso por la visita, la primera que desde la fundación del Estado de Israel en 1948 efectúa el máximo dirigente del Kremlin, tanto en la etapa de la Unión Soviética, como desde la desaparición de ésta y la creación de la Federación Rusa, en 1992.
Sharon elogió el hecho de que Putin haya decidido visitar Israel cuando se acerca la fecha del 60 aniversario de la victoria de los aliados sobre el régimen nazi en la Segunda Guerra Mundial.
"El pueblo judío y el Estado de Israel nunca olvidarán cómo la Unión Soviética liberó los campos de concentración", afirmó Sharon tras su entrevista con Putin.
"Le consideramos nuestro amigo y nuestras relaciones incluso se verán reforzadas", le dijo Sharon a Putin, quien en agradecimiento deseó a los israelíes una feliz Pascua.
Putin, quien cena esta noche con el presidente del Estado de Israel, Moshé Kastav, visitó esta tarde el Museo del Holocausto Yad Vashem de Jerusalén.
La visita del presidente ruso a Israel está marcada por las reticencias que suscita en este país la venta prevista de misiles rusos a Siria, así como el apoyo al proyecto nuclear de Irán.
El presidente ruso reiteró ante los medios de prensa reunidos en la residencia del presidente israelí que la venta de misiles SA-18 a Siria no tiene por objeto romper el equilibrio estratégico en Oriente Medio.
"No se puede decir que desestabilizamos la zona con el suministro" de las armas, manifestó Putin, quien recordó que se trata de misiles antiaéreos que en ningún momento pueden alcanzar el territorio israelí.
Por su parte, el presidente israelí expresó su temor de que "los misiles terminen en manos de la milicia libanesa Hizbulá o de organizaciones palestinas con sede en Damasco".
Para acallar los temores, Putin recordó que los misiles están montados sobre una plataforma móvil cuyo traslado sería fácilmente detectado por satélites.
Interpelado sobre la colaboración con el programa nuclear de Irán, Putin aseveró que responde a fines pacíficos y que "actuará según sean las acciones de las autoridades de Teherán".
Pese a las fricciones surgidas por las diferencias entre Israel y Rusia, Putin destacó los puntos de unión entre ambos países y dijo haber recibido una cálida acogida por parte de las autoridades israelíes.
Asimismo, reafirmó el compromiso de su país en la lucha contra el antisemitismo y el terrorismo, al tiempo que expresó su deseo de que israelíes y palestinos puedan reanudar las negociaciones de paz.
El presidente ruso, no obstante, eludió en todo momento hablar de la posibilidad de convocar una conferencia de paz para Oriente Medio, como anunció ayer, miércoles, en El Cairo.
Putin se trasladará mañana, viernes, a la ciudad cisjordana de Ramallah, donde tiene previsto entrevistarse con el presidente palestino, Mahmud Abás, y con el primer ministro, Ahmed Qurea, e igualmente depositará una corona de flores ante la tumba del líder histórico palestino, Yasser Arafat.
Dejá tu comentario