20 de marzo 2006 - 00:00

Impugnan triunfo de un polémico aliado de Putin

Minsk (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - La Comisión Electoral de Bielorrusia anunció que el presidente Alexandr Lukashenko obtuvo 89% de los votos en las elecciones celebradas ayer, mientras se congregaban en las calles miles de opositores a su régimen para repudiar el resultado «fraudulento».

La presidenta de la Comisión, Lidia Yermóshina, dijo a la televisión nacional que la participación en los comicios fue «increíblemente alta», 92,6% del padrón. «Según los datos que tenemos a esta hora, el presidente Lukashenko es el líder absoluto: por el votó 89%» de las personas que acudieron a las urnas, dijo la funcionaria de acuerdo con 22,3% del escrutinio.

El secretario de la Comisión, Nikolai Lozovik, indicó a su vez que el líder de la oposición bielorrusa, Alexandr Milinkievich, obtuvo 3,8%. El segundo candidato oficialista, Serguei Gaidukievich, obtuvo 2,3% de los sufragios, seguido del también opositor Alexandr Kozulin, con 1,5%.

Mientras, la oposición concluyó sin incidentes la protesta celebrada en la céntrica Plaza de Octubre de Minsk, que había reunido a unos 15.000 militantes, a pesar de una fuerte ventisca de nieve y a temperaturas de 8 grados bajo cero.

Ante la multitud, sobre la que ondean banderas bielorrusas y de varios movimientos juveniles, así como de la Revolución Naranja ucranianay de la Unión Europea, Milinkievich acusó al régimen de Lukashenko, declarado por EE.UU. «el último dictador de Europa», de falsificar los resultados y exigió que las elecciones sean anuladas.

Asimismo, el candidato afirmó que, según datos de su equipo, Lukashenko en realidad obtuvo sólo 45% de los votos emitidos, y que en la capital apenas consiguió 30%, lo que haría necesaria una segunda vuelta entre ambos.

Tras concluir la manifestación, la multitud empezó a dispersarse, aunque parte de la gente se dirigió a otra plaza, la de la Victoria, donde Milinkievich, partidario de la apertura hacia Occidente, y Kozulin depositaron flores ante la llama eterna en memoria de las víctimas de la Segunda Guerra Mundial.

Por último, Milinkievich pidió a sus partidarios que hoy vuelvan a la plaza, y los exhortó a «evitar enfrentamientos con la policía y eludir las provocaciones» para no dar pretextos a las autoridades de emplear la fuerza y acusar a la oposición de desórdenes.

Días atrás, el presidente bielorruso -un estrecho aliado de su par ruso,
Vladimir Putin- había prometido «torcer el pescuezo» a quienes intenten «desestabilizar» el país con una revolución violenta «financiada por Occidente», aunque ayer se mostró seguro de que nadie alterará el orden y que todo terminará bien.

Dejá tu comentario

Te puede interesar