Ante el temor a la vulnerabilidad que pueden tener los niños que regresarán a la escuela y que no están vacunados antes el Covid-19, próximos a una nueva ola de infecciones, varios estados de India construyen instalaciones con más camas pediátricas y oxígeno.
Frente a la preocupación de que se acumulen nuevos contagios durante los meses de invierno, Suhas Prabhu, dirigente de Grupo de Trabajo Pediátrico en el estado occidental de Maharashtra, dijo: "No sabemos cómo se portará el virus, pero esta vez no podemos permitirnos el lujo de no estar preparados. Ninguna madre debería tener que buscar una cama de hospital cuando su hijo está enfermo".
En este sentido, las autoridades sanitarias observan las tendencias en Estados Unidos, donde un número récord de menores de edad tuvieron que ser hospitalizados por la variante Delta. Por este motivo, el gobierno de Maharashtra acumuló medicamentos y realizó instalaciones nuevas para camas pediátricas adicionales y suministros de oxígeno en nuevos centros en Mumbai y Aurangabad.
Los terrenos vacíos y estadios remodelados fueron los elegidos para construir. "Podemos aumentar esta capacidad para duplicarla si es necesario", dijo Suresh Kakani, un alto funcionario del organismo cívico de Mumbai.
En la vecina Gujarat, las autoridades colocaron 15.000 camas pediátricas con oxígeno, dijo el comisionado de salud Jai Prakash Shivahare.
En la actualidad, India proporciona vacunas a personas mayores de 18 años. La mayoría de las vacunas administradas en el país son fabricadas por AstraZeneca, mientras que también se utilizan inyecciones producidas por el fabricante local Bharat Biotech.
Mientras tanto, se abrieron las escuelas en al menos 11 de los 28 estados del territorio después de más de un año de cierres, lo que hace temer que puedan convertirse en caldo de cultivo para la transmisión del virus.
En marzo de 2021, menos del 1 por ciento de las muertes por coronavirus estuvieron en el grupo de edad menor de 15 años, según el Ministerio de Salud. Sin embargo, los epidemiólogos afirman que no hay evidencia que demuestre que la variante Delta o cualquier otra mutación afecte a los niños más que a otras partes de la población.