El futuro primer ministro de Reino Unido y próximo líder del Partido Laborista, Andy Burnham, enfrenta crecientes presiones dentro de su fuerza para conformar un gobierno con igualdad de representación entre hombres y mujeres y abordar las denuncias de "misoginia" que, según legisladoras laboristas, persisten tanto en el partido como en el Ejecutivo.
Reino Unido: presionan a Burnham para asegurar la paridad de género en su futuro gobierno laborista
A diferencia de la oposición que ya tuvo a cuatro mujeres al frente, la fuerza centroizquierdista arrastra el registro histórico de no haber sido liderada jamás por una dirigente femenina
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Diputadas laboristas presionan a Andy Burnham para que garantice la paridad en su gabinete y combata la misoginia.
El debate se produce en un contexto en el que el Partido Laborista nunca eligió a una mujer como líder en sus 126 años de historia, a diferencia del Partido Conservador, que ya tuvo cuatro jefas de gobierno: Margaret Thatcher, Theresa May, Liz Truss y la actual líder conservadora, Kemi Badenoch.
Aunque el gobierno saliente de Keir Starmer cuenta con mujeres en cargos relevantes, como Shabana Mahmood en el Ministerio del Interior, Yvette Cooper en Relaciones Exteriores y Rachel Reeves, la primera mujer al frente del Ministerio de Finanzas, no alcanzó la paridad entre hombres y mujeres.
Mientras crecen las especulaciones sobre la integración del gabinete que acompañará a Burnham, quien asumirá el liderazgo laborista el viernes y llegará a Downing Street el lunes, varias diputadas reclaman una renovación que vaya más allá de recuperar figuras masculinas de gobiernos anteriores.
La diputada Polly Billington sostuvo que "necesitamos menos hombres, hombres, hombres, y más diversidad", en declaraciones a la radio LBC. También cuestionó las versiones sobre un eventual regreso del exministro de Exteriores David Miliband, radicado en Nueva York desde 2013. "No voy a hacer campaña para reunir de nuevo al club de fútbol Demon Eyes", afirmó, en alusión al equipo amateur en el que Burnham, Miliband y otros dirigentes laboristas jugaban durante la etapa de Tony Blair, a fines de la década de 1990.
Entre los nombres que también suenan para integrar el nuevo círculo de poder figuran James Purnell, exministro de Trabajo y Pensiones durante el gobierno de Gordon Brown y posible jefe de gabinete de Burnham, así como Ed Balls, quien fue secretario de Estado para la Infancia, las Escuelas y las Familias.
La carta del WPLP a Burnham para exigir poder real para las mujeres y el fin de las filtraciones
En ese escenario, el Women's Parliamentary Labour Party (WPLP), que reúne a las diputadas laboristas, pidió formalmente al futuro primer ministro que integre un gabinete con plena paridad de género y que designe a una mujer como viceprimera ministra.
En una carta enviada a Burnham a finales de junio y conocida por la BBC, las legisladoras reclamaron: "Le pedimos que demuestre ese cambio desde el primer día y que afronte la toxicidad y la misoginia dentro de nuestro propio partido y de nuestro Gobierno".
La exsubsecretaria de Estado para la Protección y la Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, Jess Phillips, insistió en que las mujeres "deben disponer de un poder real". "Dar un cargo a alguien para luego ignorarla cuando toma la palabra no funciona", agregó en declaraciones a LBC.
Las críticas también apuntan al funcionamiento interno del gobierno saliente. Lucy Powell, número dos del Partido Laborista, aseguró que fue testigo de "informaciones filtradas de forma hostil" contra varias ministras, una práctica que, a su juicio, evidencia la existencia de un verdadero "club de chicos" en Downing Street.
De acuerdo con distintos medios británicos, Burnham prometió terminar con esas filtraciones y advirtió que quienes las impulsen serán "expulsados".
La representación femenina en la Cámara de los Comunes creció de manera sostenida en las últimas décadas. Hasta 1997, las mujeres no superaban el 10% de los diputados, mientras que en marzo de 2026 ya ocupaban 266 de los 650 escaños. Dentro del Partido Laborista, 186 de sus 403 parlamentarios son mujeres, lo que representa el 46% del bloque. Sin embargo, muchas dirigentes consideran que esa mayor presencia todavía no se traduce en un acceso equivalente a los principales espacios de decisión.
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