Scotland Yard arrestó esta madrugada a ocho personas en la ciudad de Birmingham, en el centro de Inglaterra, y sostuvo haber desbaratado un amplio plan terrorista de secuestro que incluía una ejecución "al estilo de Irak".
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Los detectives de la Policía de West Midlands informaron que los sospechosos fueron arrestados en redadas a viviendas de Birmingham, "bajo sospecha de haber comisionado, perpetrado o instigado actos de terrorismo".
Tras los operativos policiales en la zona, una de las más multiculturales de Inglaterra, varias propiedades fueron acordonadas.
"Como medida de precaución reforzaremos la presencia policial en estos barrios", declaró un vocero policial, que sin embargo aclaró no existe "una amenaza específica" de ataque.
Los servicios de seguridad británicos consideran que es "altamente probable" un atentado terrorista en el país, que se encuentra en nivel de alerta "elevado", el segundo después del "alerta roja".
En 2006, los servicios secretos MI5 informaron haber desbaratado al menos 30 planes terroristas, y estar detrás de unos 1.600 sospechosos.
Tanto Scotland Yard y el MI5 sostuvieron haber frenado hoy un masivo plan terrorista de secuestros, que incluía la ejecución de una persona "al estilo iraquí".
Una cadena de televisión británica, que dijo conocer la identidad de la persona a quien se planeaba secuestrar, un hombre en sus 20, informó que la idea de los criminales era imitar los secuestros y ejecuciones de las milicias en Irak, con la muerte de la víctima grabada por video.
Siempre según esa versión, la ejecución del británico hubiera sido similar a la del inglés Ken Bigley, secuestrado y poco después decapitado en 2004 en Irak por el líder de Al-Qaeda en ese país árabe, Abu Musab Al-Zarqawi.
Por su parte, el Ministerio del Interior (Home Office) emitió hoy un comunicado en el que confirmó que los ocho arrestos "fueron parte de una operación de seguridad nacional".
"Estos operativos nos recuerdan sobre la naturaleza real y seria de la amenaza terrorista que enfrentamos", según el documento oficial.
En tanto, fuentes policiales informaron que el supuesto ataque "no tenía como fin causar muertes masivas, sino utilizar nuevas tácticas de terrorismo".
"No se trataba de un ataque al Tube (metro londinense) o a algún avión", destacó la fuente.
El 7 de julio de 2005, Gran Bretaña sufrió su peor ataque desde la Segunda Guerra Mundial, cuando cuatro británicos de origen musulmán se suicidaron con mochilas-bomba dentro de vagones del metro de Londres, causando la muerte de 52 personas y heridas a otras 700.
En agosto pasado, Scotland Yard dijo haber desbaratado un supuesto plan terrorista para hacer explotar al menos nueve vuelos transatlánticos de Londres con destino a Estados Unidos, utilizando explosivos líquidos en los bolsos de mano.
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