La semana pasada, las autoridades británicas se pusieron en contacto con cinco países considerados de mayor riesgo por recibir la sangre, donada por nueve personas que han muerto por CJD, la versión humana de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), más conocida como enfermedad de la «vaca loca».
Las advertencias se tomaron tras descubrirse casos de personas que habrían contraído el mal por transfusiones de sangre.
«The Times» sostiene que el gobierno ha sido acusado de actuar en secreto al no querer divulgar los nombres de las naciones a las que se ha contactado después de una evaluación de la situación por parte de la llamada Autoridad de Protección de la Salud.
Dejá tu comentario