Al menos 14 civiles murieron en un ataque de miembros de Al Qaida contra un pueblo chiita de la provincia de Diyala, al norte de Bagdad, se supo de fuentes oficiales.
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"Combatientes de Al Qaida atacaron temprano esta mañana la población de Duailiya", a 25 km al este de Baquba , capital de la provincia de Diyala, indicó un responsable de la policía local, Hazim Yacine.
"Mataron a diez personas y hay varios heridos", añadió el coronel Yacine.
Los cuerpos de otras personas fueron hallados poco después, según otra fuente policial, lo que hizo aumentar el balance a 14 muertos.
Otro oficial de policía de Baquba dijo que entre los fallecidos figuran mujeres y niños. Este precisó además que ocho personas fueron heridas en el ataque, en el que los militantes quemaron varias casas del pueblo.
"Decenas de militantes atacaron el pueblo. Primero dispararon morteros y luego atacaron el pueblo, usando armas de fuego", dijo.
El doctor Abdul Salam Harfash, del hospital de Baquba, confirmó el balance de muertos.
"Hemos recibido 10 cadáveres de personas muertas en Duailiyah".
Duailiyah es un pueblo chiita que ya ha sido atacado en numerosas ocasiones por combatientes de Al Qaida.
Diyala, feudo de los insurgentes sunitas y de la rama iraquí de la red Al Qaida, es una de las provincias más peligrosas de Irak.
El ataque coincidió con la publicación de las cifras de víctimas mensuales, según las cuales 606 iraquíes murieron en noviembre, la cifra más baja en 21 meses.
De acuerdo con este balance, en noviembre perdieron la vida 537 civiles, 24 soldados y 45 policías.
El balance de víctimas iraquíes más bajo registrado anteriormente, según datos de los ministerios de Interior, Defensa y Sanidad, fue de 637, en febrero de 2006, cuando la mezquita chiita de Al Askari, en la ciudad de Samarra, en el centro, fue bombardeada, desatando una ola de violencia sectaria que aún continúa.
Hasta 887 iraquíes murieron en octubre y 840 en septiembre de este año.
La violencia que estalló tras el ataque a la mezquita de Al Askari en febrero de 2006 tuvo su apogeo en enero de 2007, cuando 1.992 iraquíes murieron, según los tres ministerios.
Aparte de los logros militares, los responsables iraquíes explican la caída de la violencia por la formación de frentes formados por civiles contra Al Qaida, y la decisión del clérigo chiita radical Moqtada al Sadr en agosto de detener las actividades de su milicia, el Ejército de Mahdi.
En la línea del balance de víctimas iraquíes, en noviembre murieron 37 militares estadounidenses en Irak, la cifra más baja desde marzo de 2006, cuando fallecieron 27, según un balance de la AFP basado en datos del Pentágono.
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