Pese a la pronta retirada de EEUU, en Irak persiste la violencia.
En medio de un nuevo atentado, los soldados estadounidenses culminan la retirada de las ciudades iraquíes en un nuevo hito hacia su salida total de Irak, prevista para antes del 2012, tras seis años de polémica presencia militar en el país árabe.
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La retirada coincide con un ataque que dejó al menos 32 muertos y 40 heridos, en un atentado con coche bomba en un mercado de la ciudad de Kirkuk, al norte de Bagdad.
El vehículo explotó en el mercado popular de Al Chorcha, ubicado en el centro de Kirkuk, explicó la fuente, que no descartó que aumente el numero de víctimas mortales dada la gravedad de algunos de los heridos.
Sin embargo, cada vez queda más lejos aquel 20 de marzo de 2003, cuando a las 03.35 horas locales comenzaba la guerra con un bombardeo con misiles "Tomahawk" contra objetivos seleccionados para matar al entonces dictador iraquí, Sadam Husein.
A lo largo de todo este tiempo, las principales víctimas fueron, sin duda, los civiles. Entre 92.435 y 100.911 fallecieron desde marzo de 2003 a junio de 2009, según el recuento del grupo de investigación británico "Iraq Body Count".
EEUU, que invadió Irak con 150.000 uniformados, es el país con más militares desplazados en la actualidad, unos 140.000, y el que más bajas sufrió, con 4.316 soldados fallecidos.
Tras el derrocamiento del régimen de Sadam y el fin de la invasión en mayo de 2003, el entonces presidente de EEUU, George W. Bush, nombró al experto en terrorismo Paul Bremer como Administrador civil para que dirigiera la transición en Irak y formara un Gobierno interino que vería la luz un mes más tarde.
Pero antes, en diciembre de 2003, las tropas estadounidenses se apuntaban un tanto con la detención de Sadam en un zulo de una granja al sur de Tikrit, al norte de la capital. El dictador fue ejecutado en la horca tres años después, tras ser juzgado por un tribunal iraquí.
Por contra, los soldados estadounidenses también protagonizaron episodios polémicos como las torturas en la cárcel de Abu Graib en 2004, el asalto a la ciudad de Faluya en abril y noviembre de ese mismo año, que concluyó con más de 16.000 supuestos insurgentes muertos, o la matanza de 24 civiles en la localidad de Hadiza, en noviembre de 2005.
Además, la intensa presencia militar no logró reducir los índices de violencia, que se dispararon en febrero de 2006 tras un atentado contra una mezquita chií en Samarra, al norte de Bagdad.
El 13 de julio de 2006, Al Muzana se convirtió en la primera provincia no kurda controlada por las tropas iraquíes y poco después, el 7 de septiembre, el primer ministro, Nuri Al Maliki, recibió el mando de las tropas iraquíes y la responsabilidad sobre las operaciones de seguridad.
Sin embargo, hasta la firma de un acuerdo de seguridad entre Bagdad y Washington el 14 diciembre de 2008 no quedó fijada la fecha límite para la total retirada estadounidense del país que debe concluir antes del 1 de enero de 2012.
En esta línea, El 27 de febrero de 2009, el recién elegido presidente de EEUU, Barack Obama, anunciaba una retirada gradual de tropas de combate estadounidenses hasta agosto de 2010 para reducir su número a entre 35.000 y 50.000 soldados que se dedicarán a tareas de asesoramiento y formación.
Hoy, con la retirada estadounidense de las ciudades se cumple un nuevo hito en el proceso de retirada estadounidense que, una vez más, pondrá prueba la capacidad del Ejército y la Policía iraquíes de mantener la seguridad en el todavía inseguro Irak.
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