Una fuerte sanción europea contra la vital industria petrolera iraní entró en vigor, e Irán rápidamente dijo que estaba preparado para capear la situación aunque también reconoció que sentirá el rigor de la medida, que busca obligar al país a suspender parte de sus actividades nucleares.
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El vicepresidente iraní y el presidente del Banco Central dijeron que el gobierno acumuló reservas de bienes importados y de divisas para afrontar el embargo a la importación de crudo aprobado por los 27 países de la Unión Europea (UE), mientras que el ministro del Petróleo dijo que ordenó "movilizarse" contras las sanciones.
El embargo europeo es el segundo golpe económico que sufre Irán en pocos días, luego de que esta semana entraran en vigor sanciones de Estados Unidos que prohíben a los bancos de casi todo el mundo realizar transacciones con bancos iraníes relativas a ventas de crudo.
Las dos medidas incrementaron drásticamente la presión sobre una economía iraní ya en problemas por rondas de sanciones previas.
"Hoy estamos enfrentando la parte más pesada de las sanciones, y pedimos a la gente ayudar a las autoridades en esta batalla", dijo el vicepresidente Mohammad Reza Rahimi en declaraciones citadas por la página web de la TV estatal iraní.
Rahimi agregó que las sanciones "innobles" podrían causar "una confusión ocasional" en el mercado doméstico, aunque agregó que el gobierno acumuló bienes importados para reducir el impacto del embargo, aunque no dio detalles, informó la cadena CNN.
La UE, que importa cerca del 18% del crudo que exporta Irán, dijo esta semana que todos los contratos de compra de petróleo a Teherán tenían que haberse cancelado para hoy.
Además, las sanciones, que se aprobaron en enero pasado, también prohíben a cualquier compañía europea asegurar cargamentos o transacciones concernientes a petróleo de Irán.
Irán es el segundo mayo productor de la OPEP, con 4 millones de barriles por día. El país contiene el 12% de las reservas mundiales de crudo, y el 80% de sus ingresos proceden de la comercialización del recurso.
El embargo es un nuevo capítulo en la disputa entre Occidente e Irán por su programa atómico, que según Estados Unidos y otros países tiene por fin secreto desarrollar bombas nucleares, pese a que Teherán insiste en que sólo persigue objetivos civiles de generación de energía eléctrica o aplicación en medicina.
Desde que la UE anunció la medida, en enero, la moneda iraní, el rial, se depreció fuertemente respecto de monedas extranjeras. El precio de alimentos como la carne, el pan y la leche aumentó cerca de un 20%, según cifras oficiales del gobierno iraní.
El presidente del Banco Central iraní, Mahmoud Bahmani, dijo hoy a la agencia de noticias Mehr que Irán tiene "planes" para afrontar el embargo y suficientes divisas como para cubrir sus necesidades de bienes de importación.
"No hemos estado pasivos. Para enfrentar las sanciones, tenemos planes en curso", agregó.
El ministro del Petróleo, Rostam Qasemi, dijo que la República Islámica cuenta con los medios para contrarrestar esta medida, que calificó de "maliciosa".
"El gobierno estudió todas las posibilidades para contrarrestar las sanciones, y estamos absolutamente preparados para afrontarlas", aseguró Qasemi en un comunicado oficial difundido en la web del Ministerio que encabeza.
Qasemi aseguró que el crudo iraní continúa comercializándose en los mercados internacionales y que los importadores de petróleo serán los más perjudicados si el bloqueo provoca una subida de los precios.
El comercio entre Irán y la UE se redujo a la mitad en el último año, según los datos de Eurostat correspondientes al mes de marzo.
El canciller británico, William Hague, destacó que estas son las medidas más duras que adoptó el bloque contra Irán hasta la fecha.
"Suponen una señal de nuestra clara determinación de intensificar la presión diplomática pacífica sobre el gobierno iraní", concluyó.
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