Irán dijo que reanudará este jueves las negociaciones con las potencias mundiales respecto a la forma de implementar un marco de acuerdo nuclear, tiempo después de que la república islámica pusiera fin a las reuniones por las discusiones en Estados Unidos en torno a las sanciones.
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Bajo el acuerdo interino del 24 de noviembre, Irán va a detener parte de su polémico programa nuclear a cambio de un alivio limitado de las sanciones que están asolando su economía, altamente dependiente del petróleo.
Las conversaciones técnicas, que se espera involucren también a expertos en el tema nuclear y las sanciones, buscan trasladar el acuerdo político a un detallado plan de acción para definir cómo ponerlo en marcha.
Diplomáticos dijeron que el tema es muy complicado pero que se produjeron progresos en la reunión de hace días en Viena, pese a que se mantuvieron las diferencias. Sostuvieron que hay buena voluntad de las partes para alcanzar un acuerdo.
"Los iraníes están interesados en que se logre pronto porque no habrá un alivio de las sanciones hasta que se implemente el acuerdo", dijo un funcionario occidental de alto rango.
Las conversaciones entre los equipos de expertos de Irán y los países denominados P5+1 continuarían el sábado próximo y el domingo si es necesario, dijo la agencia de noticias Fars citando al negociador jefe iraní, Abbas Araqchi.
Los negociadores iraníes interrumpieron las negociaciones en Viena en protesta contra la decisión de Estados Unidos de sumar a 19 compañías y personas iraníes a la lista negra de sanciones existentes, señalando que eso estaba en contra del espíritu del acuerdo.
Las seis potencias -Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania- buscan que Irán detenga su programa nuclear para que no llegue a desarrollar armas atómicas.
Teherán niega tener esa intención y dice que necesita poder nuclear para generar electricidad.
El acuerdo de Ginebra fue diseñado para detener los avances nucleares de Teherán por seis meses para tener tiempo para negociar un marco final.
El espacio para la diplomacia se amplió cuando Irán eligió en junio como presidente al pragmático Hassan Rouhani, quien prometió reducir el aislamiento de su país y lograr un alivio a las sanciones.
En tanto, diplomáticos en Viena dijeron que la agencia nuclear de la ONU podría afrontar gastos por hasta 6.900 millones de dólares por su rol de verificador de que Irán cumpla con el acuerdo del mes pasado.
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