Según EE.UU., jefes de los paramilitares de las AUC son, a su vez, capos del narcotráfico.
El gobierno y las AUC celebran desde el año pasado negociaciones de paz, pero surgieron múltiples inconvenientes para llevar a cabo el desarme a raíz de una rebelión desatada en el grupo armado. Además, sobre 830 paramilitares que se desarmaron en la primera fase del plan, lo que fue exhibido en su momento como un logro gubernamental, sólo 330 serían efectivamente paramilitares, en tanto que el resto serían colaboradores secundarios.
Uribe, que hoy llega a Nueva York, se vio obligado a reiterar en un comunicado que «la extradición no es tema de negociación» y que no se «someterá a presiones» de los paramilitares. No obstante, el mandatario respaldó a Restrepo como alto comisionado para la paz.
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