Israel ataca el Líbano y Hezbollah responde
-
Trump pidió al Congreso un presupuesto militar récord de u$s1,5 billones para 2027
-
Avanza la Misión Artemis II de la NASA y preparan el Plan de Objetivos Lunares
"Nuestro objetivo es hacer un intercambio, no arrastrar a Líbano a una guerra", aseguró el líder de Hezbolá, Hassan Nasralá.
"No negociaremos y no cederemos ante el terrorismo", respondió el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que envió urgentemente a la frontera norte 6.000 oficiales de reserva.
Olmert acusó además al gobierno de Beirut de ser responsable del secuestro de sus soldados, un hecho que comparó a un "acto de guerra".
"Una cosa debe quedar clara: se trata de un acto de guerra, que no es fruto de ninguna provocación, contra el territorio soberano del Estado hebreo", declaró el jefe de gobierno, que recibió el total apoyo de Washington para esta ofensiva contra Líbano.
Tajante, Olmert garantizó que aquellos que atacan al Estado hebreo "serán vencidos" y "pagarán un alto precio" por sus actos.
Pero por ahora, el precio más alto lo paga Israel: ocho de sus soldados murieron durante la jornada en diferentes enfrentamientos en esta zona de frontera.
Por su parte, el ejército israelí mató a un militante de Hezbolá, que intentaba infiltrarse en un puesto militar en la frontera.
"Este incidente marca un punto y aparte. Reaccionaremos con toda nuestra fuerza", aseguró el general Udi Adam, responsable del comando norte del ejército israelí.
Varios misiles fueron disparados desde el sur del Líbano contra el territorio hebreo, pero no provocaron víctimas. Israel respondió y al menos dos civiles libaneses murieron.
Al mismo tiempo, las tropas israelíes no cedieron un ápice en su ofensiva en Gaza, donde se multiplicaron las incursiones, los ataques aéreos y los bombardeos.
Para los responsables israelíes, el Estado hebreo se encuentra amenazado por dos fuegos que se comunican entre sí.
"No me sorprendería que hubiera una coordinación entre Irán, Hezbolá y Hamas. La coordinación entre Hezbolá y Hamas existe desde hace mucho tiempo", declaró el ex jefe del Estado mayor israelí, Amnon Lipkin Shahak.
Según Ghazi Hamad, portavoz de Hamas, movimiento islámico que controla el gobierno palestino, la captura de los dos soldados por parte de Hezbolá "es una reacción natural a la ocupación de los territorios palestinos".
En las últimas horas, varias columnas de tanques penetraron algunos centenares de metros por diversos puntos de Gaza y bloquearon una de las dos carreteras que recorren la franja de norte a sur.
En total, 23 palestinos murieron el miércoles en Gaza y casi 70 perdieron la vida desde que el ejército israelí lanzó una ofensiva terrestre en la región hace una semana para interrumpir el lanzamiento de los cohetes Al Qassam hacia su territorio y liberar a un soldado
secuestrado por grupos palestinos el 25 de junio.
El drama más terrible de las últimas horas tuvo lugar en un barrio popular de la periferia de Gaza, donde nueve personas de la misma familia murieron en un bombardeo del ejército israelí, en el que el máximo líder militar de Hamas, Mohammed Deif, uno de los hombres más buscados por el Estado hebreo, resultó herido.
Deif, líder de las brigadas Ezzedin Al Qassam, brazo armado de Hamas y considerado por Israel el artífice de numerosos atentados suicidas, fue rescatado con vida en el ataque y operado poco después.
Poco después, las brigadas Ezzedin Al Qassam prometieron una venganza "fuerte y dolorosa" a este bombardeo en Gaza.
Todos estos acontecimientos hacen que Oriente Medio se halle inmerso en una de sus peores crisis de los últimos tiempos ante la cual no sirven de gran cosa las tibias exigencias de la comunidad internacional, impotente ante el rebrote de violencia.
Desde Ramala (Cisjordania), el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, subrayó el fracaso de la política israelí y el riesgo de que la región sufra una "aceleración de la espiral de violencia".




Dejá tu comentario