En medio de un alto el fuego que sigue vigente pero muestra signos de fragilidad, Israel intensificó este sábado su ofensiva en el sur del Líbano. Los bombardeos dejaron al menos siete muertos y varios heridos, en una nueva escalada que se da mientras ambas partes mantienen, al menos formalmente, una tregua extendida para sostener negociaciones.
En paralelo a los ataques, el ejército israelí emitió una advertencia de evacuación dirigida a habitantes de nueve localidades del sur libanés, en una señal de que las operaciones en la zona podrían profundizarse.
El bombardeo sobre el sur del Líbano
De acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias del Líbano, un bombardeo aéreo impactó sobre un vehículo en Kfar Dajal y provocó la muerte de dos personas. En otro episodio, una vivienda en Lwaizeh fue alcanzada y dejó tres víctimas fatales, mientras que en Shoukin se registraron otros dos fallecimientos tras nuevos ataques.
La portavoz en árabe de las Fuerzas de Defensa de Israel, la teniente coronel Ella Waweya, sostuvo en la red X que la aviación llevó adelante cerca de 50 bombardeos en las últimas 24 horas, enfocados —según indicó— en infraestructura y combatientes de Hezbollah.
Del otro lado, la milicia chiita afirmó haber respondido con un ataque con drones contra soldados israelíes que se encontraban reunidos en una vivienda en la ciudad costera de Bayed.
Una tregua cada vez más tensionada
Si bien el alto el fuego logró reducir la intensidad de los enfrentamientos, las violaciones se repiten de ambos lados. En ese contexto, la frontera sur continúa siendo un punto caliente, con presencia militar israelí en una zona de amortiguación establecida de forma unilateral.
En las últimas semanas, las operaciones israelíes incluyeron la destrucción de barrios completos en localidades cercanas al límite entre ambos países. Según Tel Aviv, los objetivos corresponden a estructuras utilizadas por Hezbollah como posiciones avanzadas.
Como parte de esa estrategia, el ejército israelí difundió un video en el que asegura haber destruido instalaciones del grupo en el sur del Líbano. En las imágenes, publicadas el viernes, se observa a soldados con una bandera israelí desplazándose entre los restos de un estadio en la ciudad de Bint Jbeil.
En su sitio oficial, las fuerzas israelíes explicaron que la fuerza aérea “destruyó el estadio de la ciudad después de que se descubrió que estaba lleno de trampas explosivas”.
En otro material difundido, Israel mostró lo que describió como un túnel de más de dos kilómetros construido por Hezbollah, donde —según afirmó— se halló un importante arsenal.
Los intentos de negociación
El actual ciclo de enfrentamientos se remonta al 2 de marzo, cuando Hezbollah lanzó cohetes hacia el norte de Israel, dos días después de que Estados Unidos e Israel iniciaran hostilidades contra Irán, su principal aliado.
Desde entonces, ambos países retomaron conversaciones directas por primera vez en más de 30 años, en un contexto de conflicto latente que se arrastra desde 1948.
El último alto el fuego, impulsado desde Washington, entró en vigor el 17 de abril con una duración inicial de diez días, luego extendida por tres semanas. Sin embargo, los episodios de violencia recientes ponen en duda su sostenibilidad en el corto plazo.
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