El socialista François Hollande fue electo presidente de Francia y presentó su victoria como una voluntad de pasar página a las políticas de austeridad en una Europa en crisis.
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"En todas las capitales, más allá de los jefes de gobierno y de los jefes de Estado, hay pueblos que gracias a nosotros esperan, miran a nosotros y quieren terminar con la austeridad", dijo Hollande, quien derrotó en la segunda vuelta al mandatario saliente, el conservador Nicolas Sarkozy, con 51,7% los votos, según resultados oficiales.
Ante decenas de miles de simpatizantes eufóricos reunidos en la emblemática plaza de la Bastilla de París, el nuevo presidente dijo ver en su elección el inicio de un "movimiento que se levanta en toda Europa", donde en los últimos meses hubo giros políticos hacia la derecha o la formación de gobiernos tecnócratas.
"Europa nos mira. En el momento en que el resultado fue proclamado, estoy seguro de que en no pocos países europeos se sintió un alivio, una esperanza, la idea de que por fin la austeridad no puede ser una fatalidad", declaró previamente el presidente electo en su feudo de Tulle (centro), donde votó este domingo.
Hollande afirmó que será "el presidente de todos los franceses" y envió un "saludo republicano" a Sarkozy.
El socialista aprovechó también para pedir a los electores que den "una mayoría al presidente de la República" en las legislativas previstas el 10 y el 17 de junio, en las que se renovará la cámara baja del Parlamento, actualmente dominada por el partido de Sarkozy.
Previamente, el socialista declaró que "los franceses han elegido el cambio" al proporcionarle la victoria sobre Nicolas Sarkozy en los comicios presidenciales celebrados en Francia.
Desde la localidad de Tulle, de la que ha sido alcalde y en la que votó con su pareja, la periodista Valérie Trierweiler, Hollande subrayó que entre sus prioridades estará la de impulsar una "reorientación de Europa hacia el empleo, el futuro y el crecimiento".
"Hoy mismo, (como) responsable del futuro de nuestro de país, me digo que Europa nos mira", añadió antes de agregar que está seguro de que "en ciertos países ha sido un alivio, una esperanza, (porque) la austeridad no podía seguir siendo una fatalidad".
"Me comprometo a servir a mi país con la entrega y ejemplaridad que requiere esta función", dijo en sus primeras palabras tras conocerse los resultados de la segunda vuelta de las elecciones.
"Esta noche solo hay una Francia, una sola nación reunida en un mismo destino", declaró ante miles de simpatizantes, a quienes aseguró que "la reducción del déficit, la preservación del modelo social para garantizar a todos el mismo acceso a los servicios públicos y la igualdad entre territorios" serán sus prioridades.
"Nos sé capaces de superar los desafíos, de enderezarnos, siempre lo hemos hecho en nuestra historia", señaló el presidente electo, para quien este 6 de mayo debe ser igualmente "un nuevo punto de partida para Europa".
Hollande insistió en que transmitirá "lo antes posible" a sus socios europeos, y en primer lugar a Alemania, "en nombre de la amistad que nos une", su política de apuesta por medidas que impulsen el crecimiento.
"No somos un país cualquiera del planeta, somos Francia", destacó ante el apoyo de sus seguidores, a quienes aseguró que todas las decisiones que tome partirán del criterio de ser justo y de beneficiar a la juventud.
El socialista consideró un honor la nueva labor que le ha sido encomendada durante los próximos cinco años, y aprovechó igualmente para dirigir unas palabras al presidente saliente, de quien destacó que "merece todo el respeto".
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