La resolución endurece el embargo de armas a Libia y refuerza las sanciones impuestas el mes pasado a Gadafi.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el jueves una resolución que autoriza una zona de exclusión aérea y "todas las medidas necesarias", el código para la acción militar, para proteger a los civiles de las fuerzas leales al líder libio Muamar Gadafi, quien lanza un ataque al bastión rebelde de Bengasi.
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Diez de los 15 miembros del Consejo de Seguridad votaron a favor de la resolución, mientras Rusia, China y Alemania fueron parte de los cinco países que se abstuvieron. No hubo votos en contra de la medida, que estaba impulsada conjuntamente por Francia, Gran Bretaña, Líbano y Estados Unidos.
"La resolución de hoy toma en cuenta la causa del pueblo de Libia y pretende acabar con los crímenes atroces en contra del pueblo que cometen las autoridades libias", dijo tras la votación el embajador del Líbano, Nawaf Salam, país que junto a Francia, Reino Unido y EE.UU. impulsaron la resolución adoptada.
El representante del único país árabe en el Consejo aseguró que las autoridades libias "han perdido toda su legitimidad" y resaltó que las medidas autorizadas no incluyen la ocupación del país por parte de tropas extranjeras.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Francia, Alain Juppé, que viajó a Nueva York para asistir a la votación, señaló que Gadafi trata de "aplastar" la voluntad de su pueblo de vivir en democracia.
"No podemos abandonar a la población civil y las víctimas de la represión brutal, no podemos permitir que se derribe la legalidad y la moralidad internacional", dijo el jefe de la diplomacia gala. Juppé aseguró que Francia está dispuesta a actuar con rapidez "junto a nuestros socios y los países árabes".
Alemania señaló que apoya "completamente" el paquete de sanciones económicas y financieras que contempla la resolución, pero reconoció que "las decisiones que implican el uso de la fuerza militar son siempre difíciles de tomar".
"Vemos grandes riesgos y no se debería desestimar el peligro de perder muchas vidas. Vemos el peligro de estar involucrados en un conflicto militar que podría afectar a una región más amplia", dijo el embajador germano ante la ONU, Peter Wittig.
La resolución establece que los Estados miembros de la ONU pueden adoptar "todas las medidas necesarias" -lo que incluiría ataques aéreos- para "proteger a los civiles y las áreas de pobladas por civiles bajo ataque en Libia, incluida Bengasi", el bastión de los rebeldes.
Al mismo tiempo, excluye la presencia de "cualquier fuerza de ocupación extranjera de cualquier tipo, en cualquier parte del territorio libio".
La resolución endurece el embargo de armas a Libia y refuerza las sanciones impuestas el mes pasado a Gadafi y su círculo más cercano de colaboradores.
Entre las primeras reacciones favorables ha estado la del director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), Ken Roth, quien afirmó que "por segunda vez en un mes, el Consejo ha desafiado las expectativas y dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa para prevenir atrocidades".
"Esperamos que de ahora en adelante, el Consejo de Seguridad actúe en consecuencia con su obligación de proteger a los civiles en Libia y donde sea", agregó Roth.
Por su parte, el líder libio, Muamar Gadafi, dijo que convertirá el mundo "en un infierno" en el caso de que su país sea atacado, luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara la resolución.
"(Occidente) no tendría paz nunca más", dijo Gadafi en una entrevista exclusiva emitida esta noche por la cadena televisiva portuguesa RTP.
"En el caso de que el mundo actúe de forma disparatada, se responderá de la misma forma", dijo el líder libio en la conversación de tres minutos.
Gadafi calificó a los países de la Unión Europea de "traidores" expuestos a la propaganda y, con apariencia tranquila, añadió que el Consejo de Seguridad de la ONU no tiene ningún mandato para inmiscuirse en Libia.
"No seguiremos ninguna resolución o decisión (del Consejo de Seguridad). No se trata de una guerra entre dos países", agregó.
Según la Carta de la ONU, afirmó Gadafi, el Consejo de Seguridad no puede intervenir en asuntos internos de un país. Un ataque contra Libia equivaldría a "una colonización sin justificación", que podría tener "consecuencias serias y graves".
Previamente, el líder libio prometió retomar Bengazi, la capital de la debilitada insurrección en su contra en el este de Libia y el resto de los territorios rebeldes pero ofreció una amnistía para quienes se rindan.
En un mensaje en la noche por la TV estatal libia, Gadafi dijo que sus fuerzas iniciarán en las próximas horas el asalto a Bengazi para "rescatar" a sus residentes de los "traidores".
El líder libio dijo que habrá una amnistía para "los que arrojen sus armas", pero que "no habrá piedad ni compasión" hacia quienes sigan combatiendo.
"La gente verá mañana si la ciudad es de traidores o de héroes. No me traiciones, mi amada Bengazi", alzada en armas desde el 15 de febrero.
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