El Parlamento Europeo rechazó el controvertido acuerdo Swift, que permitía a Estados Unidos acceder a datos bancarios de clientes europeos como parte de la lucha contra el terrorismo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los eurodiputados rechazaron por 378 contra 196 votos el texto al considerar que se trataba de una medida desproporcionada y que vulneraba la protección de datos.
Una versión interina del texto había entrado en vigor el 1 de febrero, pero el Europarlamento podía anularlo en virtud de las nuevas competencias que ganó con el Tratado de Lisboa. La aplicación del acuerdo queda ahora paralizada.
"Disfrutemos este momento histórico", dijo el vicepresidente de la Cámara, Libor Roucek.
El tratado permitía a Estados Unidos consultar automáticamente las transferencias bancarias de cerca de 500 millones de europeos. Con su rechazo, las autoridades de la lucha contra el terrorismo en Washington tendrán que solicitar al servicio financiero belga Swift los datos que le interesen en cada caso particular.
Los diplomáticos temen que la anulación del acuerdo lastre las relaciones transatlánticas.
"La votación es un revés para la lucha conjunta de la UE y Estados Unidos contra el terrorismo", señaló la embajada norteamericana en Bruselas tras conocerse la noticia. "Estados Unidos está decepcionado" con la decisión del Parlamento, añadió. Washington ya había advertido que respondería a un rechazo cancelando diversos tratados bilaterales.
La Comisión Europea, entre tanto, apostó por lograr un nuevo compromiso. Según la comisaria de Interior, Cecilia Malmström, las conversaciones entre los 27 socios comunitarios y Estados Unidos podrían reanudarse el 21 de febrero. "Espero que tengamos pronto un acuerdo".
También España, actual presidente del bloque, se había manifestado este miércoles a favor del acuerdo.
Algunos eurodiputados se mostraron dispuestos a aprobar una versión mejorada del acuerdo. Ésta reflejaría el derecho del ciudadano a apelar, la prohibición de transmitir los datos a terceros o un límite temporal para su almacenamiento.
El servicio Swift (iniciales en inglés de Sociedad para la Telecomunicación Financiera Interbancaria Mundial) cubre nueve de cada diez operaciones bancarias transfronterizas en Europa. La red está activa en unos 8.000 bancos de 206 países.
Estados Unidos podía consultar allí desde hacía años datos sensibles como emisor, receptor y monto de las transferencias. Desde enero, sin embargo, ese acceso directo quedó interrumpido cuando Swift trasladó a Suiza su servidor central.
Dejá tu comentario