La niña tiene 12 años de edad y no 14 como se creía en un principio.
La niña francesa de origen comorense que al parecer fue la única superviviente del accidente de un avión yemení que cayó al océano Índico el martes pasado llegó a París.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bahiya Bakari viajó de regreso a París acompañada de médicos en un avión puesto a su disposición por el secretario de Estado para la Cooperación Internacional del gobierno francés, Alain Joyandet. Según fuentes francesas, la niña tiene 12 años de edad y no 14 como se había informado hasta ahora.
La niña, que fue recibida en el aeropuerto de París por su padre, tiene leves quemaduras en una rodilla y una rotura de la clavícula. Su madre pereció en el accidente frente a las costas de las islas Comores.
Bahiya Bakari logró sobrevivir gracias al hecho de que llevaba puesto un chaleco salvavidas y porque se agarró a un pedazo del avión que flotaba en el agua. El padre dijo el miércoles que su hija le había dicho por teléfono que había oído las voces de otros supervivientes en el agua antes de ser rescatada.
"Estaba esperando", le dijo a su padre durante la primera conversación telefónica que mantuvo después del accidente. "Escuché gente a mi alrededor hablando en la oscuridad. Después de un rato ya no escuchaba ninguna voz". Bahiya permaneció diez horas en el agua.
Hasta ahora no se han encontrado a más supervivientes de ese vuelo. Se celebrará una oficio interreligioso para las víctimas y sus allegados en la Gran Mezquita de París.
Según la tía de la niña, Bahiya había viajado por tercera vez a Comores, de donde procede su familia. Iba a celebrar ahí su 13 cumpleaños en agosto.
El avión Airbus A310, procedente de Yemen, con 153 personas a bordo, se precipitó al océano en la madrugada del martes por causas aún desconocidas, poco antes del aterrizaje previsto en el aeropuerto de Moroni, la capital de las islas Comores.
Hoy continuaba la búsqueda de cadáveres y de piezas del avión al norte de la costa de la principal isla de las Camores. La probabilidad de encontrar todavía a supervivientes en el océano Índico es muy reducida.
De momento ni siquiera se ha podido acotar la zona de búsqueda, dijo el comandante francés, Christophe Prazuck. "Los fragmentos del fuselaje se extienden cada vez más por el mar debido a la fuerte corriente", aseguró.
La caja negra tampoco ha sido localizada todavía. Un avión militar francés captó el martes señales. Sin embargo, entonces aún no habían llegado al lugar del siniestro los buques militares.
Probablemente la caja negra haya sido arrastrada por la corriente, puesto que el miércoles ya no se detectó ninguna señal.
Según medios franceses, las señales captadas el martes no procedían de la caja negra, sino de una emisora radiogoniométrica de emergencia (EPL), que envía automáticamente si el avión se estrella. No obstante, ese aparato no funciona en el fondo del mar, a diferencia de la caja negra.
En la búsqueda de los restos del avión participan norteamericanos, franceses e italianos. Hasta ahora sólo se han hallado restos de fuselaje y equipaje.
El vuelo IY 626 volaba con 11 tripulantes y 142 pasajeros a bordo, entre ellos 66 franceses y gran número comorenses. El avión de Airbus modelo A310 de la aerolínea Yemenia tenía 19 años y llamó la atención hace dos años durante una inspección en Francia por carencias técnicas.
Según datos yemeníes, el piloto no tuvo tiempo de emitir una señal de emergencia, lo cual hace suponer que el Airbus fue víctima del mal tiempo y no de problemas mecánicos.
La compañía indicó que adelantará a las familias 20.000 euros (unos 28.200 dólares) de la indemnización por cada víctima.
Dejá tu comentario