11 de mayo 2006 - 00:00

Lula pone ya en duda gasoducto con Caracas

Hugo Chávez y Lula da Silva, en una foto de archivo. Las últimas declaraciones cruzadas indican que el tiempo de las relaciones cordiales ya pasó para ambos.
Hugo Chávez y Lula da Silva, en una foto de archivo. Las últimas declaraciones cruzadas indican que el tiempo de las relaciones cordiales ya pasó para ambos.
Rio de Janeiro (EFE, Reuters) - En un nuevo capítulo del enfrentamiento bilateral que estalló el martes, Brasil dijo ayer que duda de las cifras de reservas de gas manejadas por Venezuela, lo que pone en duda su apoyo al proyectado «gran gasoducto sudamericano» promovido por Hugo Chávez.

Las discusiones entre técnicos de los dos países y de la Argentina, que estudian la viabilidad del proyecto, están ahora concentradas en ese punto, dijo el presidente de la Empresa de Pesquisa Energética, del Ministerio de Energía y Minas de brasil, Mauricio Tolmaskim.

«Venezuela tiene la mayor reserva de gas y es obvio que si pudiéramos tener acceso a ese gas sería muy bueno para Brasil», dijo el funcionario a periodistas sobre el proyecto de gasoducto regional que ha sido calificado de «faraónico» por sus críticos. Tolmasquin hizo esas declaraciones tras participar ayer en un foro en Rio de Janeiro sobre energía y desarrollo.

Venezuela afirma que tiene 151 billones de pies cúbicos de gas natural, las reservas más elevadas de América detrás de las de los Estados Unidos y las novenas del mundo. En este cálculo, Chávez ha basado el proyecto de exportar a Brasil y la Argentina 150 millones de metros cúbicos por día de gas a través de un gasoducto regional de 8.000 kilómetros de longitud y a un costo de 20.000 millones de dólares. El venezolano ha logrado que se invite también a Bolivia, que posee las segundas reservas regionales, a participar del proyecto.

«Petrobras está pidiendo como condición (para avanzar) poder conocer el volumen de esas reservas», dijo Tolmasquim. «Venezuela no está certificada por un órgano internacional. Tiene que ser certificada o dar acceso a Petrobras» a los estudios que confirmen las reservas, agregó.

«Ese es el punto de discusión ahora. El tamaño de las reservas», enfatizó Tolmaskim, también ex secretario ejecutivo del Ministerio de Minas y Energía. Agregó que además de «ese punto principal», las comisiones discuten la viabilidad económica y si el mercado brasileño y el argentino son suficientes para el volumen de gas ofrecido.

El canciller brasileño, Celso Amorim, dijo el martes ante una comisión del Senado que Venezuela llevaría el gas sólo hasta la ciudad amazónica de Manaus y de allí se conectaría a un sistema de gasoductos «enteramente nacionales», porque Brasil tiene que disminuir su dependencia del gas extranjero. Tolmasquim explicó que según el proyecto «cada país sería responsable por el gasoducto en cada parte de su territorio y sería una sumatoria de esfuerzos».

Sobre el curso de las discusiones, el viceministro de Minas y Energía de Brasil, Nelson Hubner Moreira, reiteró ayer en el mismo foro que el gobierno de Brasilia analiza el proyecto desde el punto de vista económico y del tamaño del mercado final.

«Tendrá que tener garantías de contratos de suministro de largo plazo y deberá ser realizado por empresas privadas o por Petrobras», dijo y añadió que mientras tanto Brasil construye su propia red de gasoductos para conectar el país de norte a sur. «Es cuestión de evaluar técnica y económicamente la interconexión de ese gasoducto con Venezuela o con quien sea.»

«Si tuviera viabilidad económica sería desarrollado, es una alternativa más», matizó el viceministro respecto a la conexión con Venezuela.

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