San Pablo (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El crimen organizado volvió a mostrar ayer su poder en San Pablo, el estado más rico y populoso de Brasil, con ataques a edificios públicos, bancos y autobuses. Dos sospechosos fueron abatidos por la policía y otras cinco personas fueron detenidas, de las cuales cuatro ya recuperaron la libertad, por su presunta participación en los 27 atentados registrados ayer, según la Secretaría de Seguridad Pública.
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Las autoridades sospechan que detrás de la violencia está la mafia de presos Primer Comando de la Capital (PCC), que en mayo pasado desencadenó una ofensiva que dejó al menos 133 muertos, según datos oficiales, y volvió a perpetrar atentados en julio, que causaron ocho muertos.
A diferencia de esos ataques, que tuvieron como principales objetivos los miembros de cuerpos policiales y carceleros, los de ayer se centraron en oficinas públicas, autobuses, bancos y comercios.
El peor atentado ocurrió contra la sede del Ministerio Público Regional en el centro de San Pablo, donde una bomba de fabricación casera destruyó la fachada y los ventanales del edificio, mientras otro artefacto hizo explosión frente a la Secretaría de Hacienda.
También fueron incendiados al menos 14 autobuses en la ciudad de San Pablo y otros municipios vecinos, así como dos vehículos policiales y diez agencias bancarias, mientras un puesto de la Guardia Civil Metropolitana fue atacado a tiros.
Pocos trastornos
Dos empresas de autobuses retiraron de circulación sus vehículos por miedo a la acción de mafiosos, que además controlan el narcotráfico en el estado, pero no hubo mayores trastornos para el grueso de la población.
El fiscal Rodrigo Pinho atribuyó el ataque contra el Ministerio Público a las medidas que esa institución ha tomado contra el PCC, cuyos cabecillas dirigen desde las prisiones el crimen organizado en el estado de San Pablo.
Pinho recordó que el Ministerio Público denunció penalmente el pasado viernes al jefe del PCC, Marcos Willians Herbas Camacho, alias «Marcola», por el asesinato de un bombero ocurrido durante los ataques de mayo pasado.
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