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Las detenciones, que incluyen a sospechosos de estar implicados en delitos contra la seguridad y también a activistas políticos, fueron practicadas después de que el máximo dirigente de Hamás, Mahmud A Zahar, anunciara anoche que su brazo armado dejará de disparar sus cohetes Al Kasam contra localidades de Israel vecinas de Gaza.
"Nosotros no actuamos según sean los anuncios que haga Hamás", dijo un oficial militar a la radio pública.
"El Movimiento declara el fin de sus operaciones desde la franja de Gaza contra la ocupación, que ha sido consecuencia de los ataques del enemigo", dijo A Zahar. "El interés de Hamás es proteger al pueblo palestino de la opresión de los sionistas", agregó.
La nueva crisis palestino-israelí se desencadenó a menos de dos semanas de la retirada del Ejército de ocupación de Gaza después del desalojo y el desmantelamiento de los asentamientos judíos.
A diferencia de Hamás, la Yihad Islámica anunció que seguirá con sus operaciones contra Israel tras la muerte ayer del jefe de sus milicianos en Gaza, Mohamed Jalil, y de su ayudante en un ataque de la Fuerza Aérea israelí, en el que otras cuatro personas resultaron heridas.
Fue el segundo "asesinato selectivo" de la aviación israelí desde el pasado sábado, después de que los milicianos integristas dispararan 40 cohetes Al Kasam contra la ciudad israelí de Sderot y dos kibutz.
"No hay más tregua, sólo hay lugar para hablar de guerra", declaró el máximo líder de la Yihad Islámica, Mohamed el-Hindi, tras el asesinato de Jalil y su asistente cuando iban en un coche.
Las facciones palestinas, por acuerdo con el presidente Mahmud Abás, se habían comprometido a mantener un "período de calma" pero reservándose el derecho de reaccionar en caso de producirse ataques de parte de Israel, que el primer ministro, Ariel Sharón, ordenó cesar en febrero de este año después de reunirse con el líder palestino.
El Gabinete de Seguridad, que preside Sharón, aprobó tras la "lluvia" de Al Kasam el último fin de semana la "Operación primera lluvia", una guerra no declarada contra la resistencia palestina al cumplirse esta semana el quinto aniversario de la "Intifada de Al Aksa", y en cuyo contexto se practican las redadas en Cisjordania, y los ataques aéreos contra sus instalaciones en la franja de Gaza.
Esta última madrugada helicópteros de combate lanzaron cuatro misiles contra supuestos talleres destinados al montaje de armas y la fabricación de explosivos, y dejaron fuera de funciones una planta de electricidad que servía a los barrios del este de Gaza. En uno de estos ataques, en la localidad de Beit Hanún, resultó herida una mujer, informaron fuentes palestinas.
En ataques registrados en la madrugada de ayer, uno de ellos contra una escuela de Hamás, resultaron heridas 20 personas, entre estas mujeres y niños.
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