Ese caso -por el que se pedirá la beatificación del Pontífice- será presentado ante la comisión vaticana para la causa de los santos por el cardenal
«Recuerdo que cuando Juan Pablo II me impuso las manos y me besó en la frente sentí un 'corrientazo', una emoción instantánea y un aliento nuevo en todo mi cuerpo», dijo el muchacho.