23 de noviembre 2006 - 00:00

Murió el ex espía ruso que había sido envenenado

El antes y el después de Alexander Litvinenko.
El antes y el después de Alexander Litvinenko.
El ex espía ruso Alexander Litvinenko, ingresado en un hospital de Londres, falleció la noche del jueves, sin que sus médicos supieran a ciencia cierta las causas de su enfermedad.

"Alexander Litvinenko falleció en el hospital University College a las 9H21 (21H21 GMT) del 23 de noviembre de 2006", indicó un portavoz del hospital.

"No pasará de esta noche", había vaticinado por la tarde Oleg Gordievski, ex coronel y desertor del KGB, que reiteró a la televisión su convicción de que Litvinenko, de 43 años, fue envenenado por los servicios secretos rusos.

El cineasta ruso Andrei Nekrassov, amigo del ex espía, declaró que el ex espía había estado inconsciente durante todo el día.

Según el doctor Geoff Bellingan, responsable de la unidad de cuidados intensivos del hospital University College, la salud de Litvinenko sufrió un "deterioro espectacular" durante la noche del miércoles al jueves.

Su amigo y portavoz Alex Goldfarb precisó que el ex agente del FSB (antiguo KGB) había sufrido un paro cardiaco.

Tras varios días de incertidumbre y afirmaciones contradictorias, el doctor Bellingan descartó la hipótesis de un envenenamiento con talio.

"Estamos convencidos de que la razón del estado de Litvinenko no se debe a un metal pesado como el talio. Un envenenamiento por radiación también es improbable", explicó el médico.

"Aunque se le hicieron numerosos análisis, no sabemos todavía claramente cuál es la causa de su estado", agregó.

En cambio, Bellingan calificó de "engañosa" una información según la cual una radiografía había mostrado tres pequeños "objetos de materia densa" en los intestinos de Litvinenko.

Según el doctor, se trataba de "sombras causadas por un agente terapéutico no tóxico administrado como parte de su tratamiento".

La noticia sobre la presencia de estos objetos en el cuerpo del paciente, difundida por la BBC, había alimentado todo tipo de especulaciones en un asunto que ha tomado un cariz rocambolesco.

El 1 de noviembre, Litvinenko, un crítico del presidente ruso, Vladimir Putin, tomó el té con dos compatriotas, entre ellos uno llamado "Vladimir" a quien no conocía, en un hotel en el centro de Londres, el Millenium.

Poco después, este hombre con asilo político en Gran Bretaña desde 2001 se encontró con un "contacto" italiano, Mario Scaramella, en un restaurante.

Su interlocutor, a quien los allegados de Litvinenko desvinculan de la presunta trama para acabar con su vida, le habría entregado varios documentos en relación con el asesinato en octubre en Moscú de la periodista rusa y opositora al gobierno de Putin, Anna Politkovskaia.

En las horas posteriores, el ex agente se sintió indispuesto y acabó ingresando en el hospital.

La investigación de la sección antiterrorista de Scotland Yard no ha dado por el momento ningún fruto significativo.

Un portavoz precisó el jueves que la policía todavía buscaba a algunas personas para interrogarlas.

Scotland Yard "investiga (para descubrir) cómo este hombre enfermó", precisó. Unos días antes, la policía se refirió a un "envenenamiento deliberado".

El jueves, los servicios secretos rusos negaron de nuevo cualquier tipo de implicación: "No tenemos nada que ver con este asunto", declaró a la AFP el portavoz de los servicios de inteligencia exterior, Serguei Ivanov.

Ajmed Zakaiev, representante de los independentistas chechenos, contó el martes a The Guardian que el 1 de noviembre estuvo con Litvinenko y le dijo que disponía de "informaciones muy importantes sobre la muerte de la periodista opositora rusa Anna Politkovskaia", asesinada el 7 de octubre en Moscú.

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