San Pablo (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuya reelección en octubre parece prácticamente segura, según una encuesta divulgada ayer, presentó su programa para un segundo mandato en el que prometió mantener su política de crecimiento económico con estabilidad y de combate a la pobreza.
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Con un discurso en San Pablo, el mandatario lanzó ayer el programa para su eventual segundo período de gobierno, en el que se comprometió a «profundizar el nuevo modelo de desarrollo de crecimiento con distribución de renta».
El compromiso fue asumido por su Partido de los Trabajadores, por el Partido Comunista de Brasil, por el Partido Republicano Brasileño y por «todas las fuerzas políticas y sociales que apoyan la reelección, como el Partido Socialista Brasileño y la mayoría del Partido del Movimiento Democrático Brasileño», según indico el documento programático.
El plan, entregado a la prensa por el presidente del PT, Ricardo Berzoini, y el asesor presidencial, Marco Aurelio García, establece, además, como ejes fundamentales «el combate a la exclusión social, la pobreza y la desigualdad», «educación masiva y de calidad», «ampliación de la democracia», «garantizar la seguridad pública» e «inserción soberana en el mundo».
El programa no establece ninguna meta numérica, porque «no debe ser especulativo», explicó García, mientras que el integrante de la comisión redactora, Renato Rabello, precisó que el documento «establece rumbos», y «el detalle cuantificativo lo hará en el gobierno».
Lula, un izquierdista moderno cuyo ascensoal poder despertaba recelos en los actores económicos hace cuatro años, aplicó una política de rigor fiscal que mantuvo a raya la inflación y ordenó las cuentas públicas.
Precisamente, los resultados de la política económica hicieron que Lula tenga hoy la reelección al alcance de la mano, según el director de la encuestadora Sensus, Ricardo Guedes.
«El elector decidió juzgar estas elecciones con criterio económico», es decir, «la generación de empleo, la estabilidad de la moneda, productos básicos más baratos, el aumento del salario mínimo por encima de la inflación y los programas sociales», según Guedes.
La consultora reveló ayer que Lula tiene ya 51,4% (desde 47,9% de la medición de principios de agosto) de la intención de voto para las elecciones del 1 de octubre, una cifra que deja su reelección «básicamente» definida, indicó Guedes.
Ese 51,4% de la intención de voto por el presidente brasileño se traduce en 62,3% de los votos válidos, tal y como se contabilizan el día de la elección, una vez descontados los blancos y nulos, según el estudio.
Su principal rival, el socialdemócrata Geraldo Alckmin, obtuvo apenas 19,6% de la intención de voto. Ese resultado es prácticamente igual a 19,7% de inicios de agosto y muy por debajo de 27,2% de hace un mes y medio.
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