Obama ofreció un discurso en los jardínes de la Casa Blanc, junto a Hillary Clinton.
El Gobierno de EEUU envió dos buques de guerra a las costas de Libia tras el ataque a su consulado en Bengasi en el que murió el embajador Chris Stevens y otros tres ciudadanos estadounidenses, según informó la cadena CNN.
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Los dos barcos, el USS Laboon y el USS McFaul, se sumarán a unos 50 marines estadounidenses especializados en terrorismo que partieron hacia Libia con el objetivo de reforzar la seguridad de las instalaciones diplomáticas de EEUU en ese país.
Ambos destructores de la Armada están equipados con misiles de crucero, según un alto funcionario militar citado por CNN.
EEUU mantiene normalmente hasta cuatro buques de guerra equipados con misiles en el Mediterráneo oriental y tanto el USS Laboon como el USS McFaul forman parte de ese despliegue.
El presidente estadounidense, Barack Obama, explicó en una comparecencia conjunta en la Casa Blanca con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que ordenó incrementar las medidas de seguridad en Libia tras el ataque al consulado en Bengasi.
Además, el mandatario prometió "justicia" por la muerte del embajador estadounidense al asegurar que "ningún acto de terror" hará que Estados Unidos "se rinda".
"Que no haya lugar a dudas: se hará justicia", dijo el mandatario. Agregó que su Gobierno trabajará con el de Libia para procesar a los responsables del ataque de este martes en la ciudad libia de Bengasi que causó la muerte del embajador en el país y de otros tres ciudadanos estadounidenses.
El jefe de la Casa Blanca aclaró que el hecho no quebrará los vínculos con Libia, porque "el mundo debe permanecer unido" frente a estas acciones.
Los 50 marines de la Flota del Equipo de Seguridad Antiterrorista (FAST, por su sigla en inglés) que reforzarán la seguridad de las instalaciones diplomáticas partieron hacia Trípoli, la capital de Libia, desde la base estadounidense de Rota, en el sur de España.
Además, EEUU utilizará aviones no tripulados, conocidos como drones, en Libia para buscar campamentos de extremistas y otros objetivos que pudieran estar vinculados con el ataque al consulado en Bengasi, según CNN.
Funcionarios estadounidenses indicaron que los drones se enviarán lo antes posible para recabar información en las cercanías de Bengasi y en otras zonas del este de Libia.
Los ataques en Libia se produjeron el martes tras manifestaciones de protesta contra un video realizado por Sam Bacile, un israelí-estadounidense, en el que se critica el Islam y se caricaturiza la figura del profeta Mahoma.
Previamente, un grupo de manifestantes había penetrado en el complejo de la embajada de EEUU en El Cairo, del que arrancaron la bandera estadounidense, también en respuesta al video del que se habían transmitido extractos en un canal egipcio.
"Desde nuestra creación, EEUU ha sido una nación que respeta todas las religiones. Rechazamos todos los esfuerzos para denigrar las creencias religiosas de los otros. Pero no hay absolutamente ninguna justificación para este tipo de violencia sin sentido", indicó Obama, acompañado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Por su parte, Clinton realizó una emotiva comparecencia en la que reconoció que actos como la muerte de Stevens y otros tres estadounidenses del consulado en Bengasi, entre ellos el diplomático Sean Smith, demuestran "lo complejo y desconcertante que el mundo puede llegar a ser".
La jefa de la diplomacia estadounidense reiteró que, pese al "injustificado y despiadado" ataque, Estados Unidos sigue comprometido con el camino hacia la democracia en Libia tras la caída del régimen de Muamar al Gadafi el pasado año.
Obama proclamó cuatro días de luto en honor a la memoria del embajador estadounidense y de los otros tres estadounidenses que fallecieron en el consulado en la ciudad de Bengasi.
No es la primera vez que la ofensa por parte de estadounidenses al Islam provoca la reacción violenta de algunos sectores extremistas musulmanes.
El pasado año el pastor estadounidense Terry Jones quemó públicamente un Corán en Florida, un acto que desató la ira en Afganistán y produjo varios ataques en los que murieron numerosos civiles y varios funcionarios de las Naciones Unidas.
Precisamente, Jones fue uno de los que promocionó el video de Bacile en Internet, quien se ha escondido tras los ataques.
Bacile explicó al diario The Wall Street Journal que el filme, titulado "La Inocencia de los Musulmanes", es "una película política, no una película religiosa" y calificó el islam de "un cáncer".
Por otro lado, el aspirante republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, criticó la "vergonzosa" actuación de la Administración estadounidense y acusó al presidente Obama de "haber demostrado falta de claridad en su política extranjera".
Romney, quien competirá con el presidente Barack Obama en las elecciones de noviembre, se refería a un comunicado de la embajada estadounidense en El Cairo que condenaba este martes el video de Bacile.
"Es un terrible camino para Estados Unidos pedir disculpas por nuestros valores. Es un error", indicó Romney en una rueda de prensa en Florida en referencia a la libertad de expresión.
Inmediatamente, la campaña de Obama salió al paso para reprochar el uso político por parte del candidato republicano del ataque en Libia.
"Estamos sorprendidos de que en un momento en el que EEUU está enfrentando la trágica muerte de estadounidenses en Libia, el gobernador Romney decida lanzar un ataque político", indicó Ben LaBolt, portavoz de campaña.
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