Jerusalén (Reuters, EFE, AFP) - El primer ministro israelí, Ehud Olmert, anunció ayer una investigación sobre la guerra en el Líbano, pero no solicitó una pesquisa independiente, una decisión que apunta, según observadores, a evitar el riesgo de renuncias de alto nivel.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«El gobierno, encabezado por mí, designará un comité de investigación», dijo Olmert en un discurso en Haifa, ciudad del norte del país que fue alcanzada con frecuencia por cohetes disparados por Hizbollah durante los 34 días de guerra del Estado judío contra el grupo chiita.
«El comité estará encargado de examinar el funcionamiento del gobierno al tomar las decisiones y todo lo que considere adecuado», agregó.
Olmert ha enfrentando pedidos para una investigación judicial (de Estado, según la jerga política local) sobre la preparación del ejército para el conflicto en el Líbano, la conducción de la guerra por parte del gobierno y el fracaso para terminar con el grupo terrorista libanés.
«Está claro que durante un largo período todo el liderazgo político y de seguridad, incluida la comandancia del ejército, estaría paralizado. Todo esto cuando la guerra aún no ha terminado y soldados israelíes todavía se encuentran en el Líbano, cuando nuestra amenaza aún no ha sido totalmente neutralizada. Tenemos que prepararnos para la amenaza iraní y el resto de los enemigos de Israel», dijo el premier al justificar su decisión.
Asimismo, afirmó: «No podemos permitirnos el lujo de sumergirnos en la investigación del pasado. Con la mano en el corazón, todo el mundo sabe que eso no es lo que arreglará los errores».
Admitió que, «al parecer, la solución es simple: nombrar a un juez que encabece la comisión. Quizá ésa sea una solución atractiva desde el punto de vista político y que promete calma hasta el final de la investigación, pero eso no es lo que exige un Estado».
Una comisión de Estado habría tenido poderde citar a testigos y exigir documentos relevantes y habría estado presidida por un juez de la Corte Suprema.
En cambio, Olmert anunció que se crearán dos comisiones internas, una para investigar la conducta del gobierno durante la guerra y otra sobre el ejército.
Los miembros de la primeracomisión -y sus poderesdeberán ser definidos por el propio primer ministro, pero los tendrá que aprobar el conjunto del gabinete. Mientras, la comisión que investigará el comportamiento del ejército estará basada en la que ya creó el ministro de Defensa, Esa comisión, dirigida por el ex jefe de Estado Mayor Amnon Lipkin-Shajak, que es consejero de Peretz, dejó de funcionar un día después de su formación debido a la protesta de la opinión pública, que exigía una investigación judicial independiente.
Lecciones
Es posible que a la comisión de Lipkin-Shajak se sumen otras personalidades con conocimientos jurídicos. No obstante, la comisión no funcionará como una investigación con el objetivo de encontrar a los responsables de los errores, sino como una entidad para extraer las lecciones necesarias a fin de que no se repitan los fallos en el futuro.
Ninguna de las comisiones gozará de mandato para investigar las medidas tomadas para proteger a la población civil del norte de Israel.
Por otro lado, Olmert reconoció: «La responsabilidad por los resultados de la guerra es enteramente mía».
«Sé que hay dudas sobre el alcance del éxito (de la guerra), pero una cosa está clara: en Beirut y en otras capitales de la región han entendido que no renunciamos a nuestra autonomía», agregó.
Asimismo, prometió que traerá de vuelta a sus hogares a los soldados capturados por Hizbollah al comienzo de los enfrentamientos, el pasado 12 de julio.
Dejá tu comentario